Irán y EE. UU. siguen sin establecer acuerdos, razón por la que el gobierno norteamericano recomendó al personal no esencial de su embajada en Israel a abandonar el país por motivos de seguridad.
En medio de un ambiente que se ha considerado cada vez más tenso, la embajada estadounidense en Jerusalén emitió un comunicado el viernes 27 de febrero en el que instó a los empleados a salir de la nación mientras estén operativos los vuelos comerciales.
Leer más: Hillary Clinton declara en investigación por caso Epstein
La recomendación responde al aumento de los riesgos en la región y al temor de que se produzca una escalada militar. Si bien la decisión no implica el cierre de la embajada, sí busca reducir el número de ciudadanos estadounidenses expuestos a un posible escenario de violencia.
La sugerencia se realizó en un momento en que las negociaciones diplomáticas para frenar el programa nuclear iraní atraviesan una etapa crítica.
“El Departamento de Estado autorizó la salida del personal estadounidense no esencial y de los familiares de empleados del gobierno de Estados Unidos (…) debido a riesgos de seguridad”, se lee en el sitio web de la embajada.
Asimismo, subrayaron que ante posibles incidentes de seguridad la embajada podría restringir o prohibir temporalmente el desplazamiento de empleados gubernamentales y sus familiares a determinadas zonas de Israel, incluyendo la ciudad vieja de Jerusalén y Cisjordania.
Irán y Estados Unidos sin acuerdos
El anuncio se produce después de una tercera ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, mediadas por Omán. Estas conversaciones han sido consideradas por muchos analistas como un último intento para evitar un enfrentamiento armado.
Washington insiste en impedir que Irán desarrolle armas nucleares, una preocupación compartida por varias potencias occidentales. Sin embargo, el gobierno iraní ha negado repetidamente que tenga intenciones de fabricar este tipo de armamento, asegurando que su programa nuclear es de carácter civil.
En este contexto, el presidente Donald Trump había dado semanas atrás un ultimátum de entre 10 y 15 días para decidir si se alcanzaba un acuerdo diplomático o si se recurría a la fuerza.

Mientras se desarrollan las conversaciones, Estados Unidos ha incrementado su presencia militar en la zona. Se trata del mayor despliegue en décadas, que incluye el envío de dos portaaviones.
Uno de ellos es el USS Gerald Ford, considerado el buque de guerra más grande del mundo, que ya se encuentra en la costa israelí, según informó DW. Este movimiento busca enviar un mensaje de fuerza y disuasión en medio de la tensión.
Por otra parte, el gobierno de China advirtió a sus ciudadanos que eviten viajar a Irán, alegando un aumento de los riesgos para la seguridad externa ante las reiteradas amenazas de ataques.
“Ante la actual situación de seguridad en Irán, el ministerio de asuntos exteriores de China y las embajadas y consulados chinos en Irán recuerdan a los ciudadanos chinos que eviten viajar a Irán por el momento”, declaró el ministerio en Pekín en un comunicado.
En ese sentido, sugirieron a los ciudadanos que están en Irán en este momento a salir del país lo antes posible.

Próximo encuentro
Según declaraciones oficiales citadas por Europa Press, los líderes de Omán informaron que la última serie de contactos indirectos entre delegaciones de Irán y Estados Unidos produjo avances significativos.
Si bien no hay acuerdos todavía, la fuente citada por el referido medio comunicó que ambos países continuarán las negociaciones la próxima semana en Viena.
Los representantes de ambas naciones volverán a conversar sobre el programa nuclear, no obstante, Irán reclama a Estados Unidos que “retire las demandas excesivas” si quiere llegar a un acuerdo.
Por su parte, los representantes de Estados Unidos mantienen su posición sobre que Irán debe considerar su programa de misiles balísticos, así como la interrupción de actividades de enriquecimiento de uranio. Propuestas que Irán sigue considerando inaceptables.
El panorama no es claro y los observadores internacionales creen que el futuro sigue siendo incierto y las tensiones son cada vez más altas.
Fuente: DW, AFP





