Un análisis de sangre sencillo podría cambiar la forma en la que se detecta el cáncer. Los investigadores detrás de este proceso buscan ofrecer a las personas un examen accesible y capaz de identificar varios tipos de enfermedad al mismo tiempo.
Recientemente, un grupo de analistas de la universidad de California en Los Ángeles, lograron desarrollar una prueba innovadora que podría detectar hasta 4 tipos de cáncer: hígado, pulmón, ovario y estómago.
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El examen se realiza mediante el estudio de fragmentos de ADN presentes en la sangre. Dicho hallazgo fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y abre la puerta a una nueva forma de monitorear la salud de manera más completa.
Cada día, el cuerpo humano renueva miles de millones de células. Cuando estas mueren, liberan pequeños fragmentos de ADN al torrente sanguíneo y este material, conocido como ADN libre circulante, contiene información valiosa sobre el estado de distintos órganos.
La investigadora Jasmine Zhou, una de las líderes del estudio, explica que este proceso ocurre constantemente, lo que convierte a la sangre en una especie de “ventana” hacia el organismo.
Analizar estos fragmentos permite detectar señales tempranas de enfermedades, incluso antes de que aparezcan síntomas.

Análisis de sangre valioso
A diferencia de otras pruebas conocidas como biopsias líquidas que buscan mutaciones específicas en el ADN, este nuevo método de análisis de sangre, llamado MethylScan, se enfoca en la metilación del ADN.
La metilación no es más que un proceso químico que regula cómo se activan o desactivan los genes.
Los patrones de metilación varían dependiendo del tipo de tejido y de si este está sano o enfermo. En otras palabras, funcionan como una “huella” que puede revelar si algo no está funcionando correctamente en el cuerpo.
El investigador Wenyuan Li, coautor del estudio, destaca que esta técnica ofrece una señal mucho más rica en información que otros enfoques tradicionales.
Al realizar el análisis de sangre de este tipo en 1,061 personas, entre pacientes con cáncer, enfermedades hepáticas y voluntarios sanos, los investigadores encontraron:
- 98 % de especificidad, lo que significa muy pocos falsos positivos.
- 63 % de detección general de cáncer, incluyendo todas las etapas.
- Aproximadamente 55 % en fases tempranas, donde la detección es más difícil pero crucial.
En el caso específico del cáncer de hígado, la prueba logró detectar cerca del 80 % de los casos en personas de alto riesgo, con menos del 10 % de falsos positivos.
Otro punto clave es que el análisis no solo detecta la presencia de enfermedad, sino que también puede indicar el órgano de origen. Esto facilita que los médicos orienten mejor las pruebas adicionales y aceleren el diagnóstico.

Superar obstáculos
Uno de los mayores retos en este tipo de análisis de sangre es que la mayoría del ADN libre circulante proviene de células sanguíneas normales. Esto genera un “ruido” que dificulta identificar señales provenientes de órganos enfermos.
Para resolver este problema, el equipo desarrolló un método que elimina gran parte de ese ADN irrelevante antes del análisis. Esto permite centrarse en los fragmentos más útiles y mejora la precisión de los resultados.
Gracias a esta innovación, también se reduce significativamente la cantidad de procesamiento necesario, lo que baja el costo del examen a menos de 20 dólares por muestra, una cifra notablemente baja en comparación con otras pruebas similares.

Aunque los investigadores advierten que aún se necesitan estudios más amplios antes de que esta prueba se utilice de forma rutinaria, el avance es significativo.
La posibilidad de detectar múltiples enfermedades con una sola muestra de sangre podría transformar la medicina preventiva en el futuro.
Fuente: El Debate





