Treinta años después, Pokémon demuestra que su verdadera fortaleza no radica solo en sus criaturas, sino en su capacidad de evolucionar. Como sus propios personajes, la franquicia ha sabido transformarse, adaptarse y conquistar nuevos territorios sin perder la esencia que la hizo legendaria.
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En 1996, dos pequeños cartuchos para la consola Game Boy cambiaron la historia del entretenimiento. Ese año debutaron en Japón Pocket monsters: red y Pocket monsters: green, el origen de lo que hoy el mundo conoce como Pokémon.
Tres décadas después, la franquicia no solo sigue vigente, sino que se consolida como una de las más poderosas e influyentes de la cultura global.

Pokémon
Detrás de esta revolución creativa está Satoshi Tajiri, un desarrollador japonés que transformó su pasión infantil por coleccionar insectos en una idea innovadora: capturar criaturas y entrenarlas para competir.
Junto al ilustrador Ken Sugimori, dio forma a los primeros diseños bajo el nombre provisional de Capsule monsters. Con el tiempo, el concepto evolucionó hasta convertirse en Pokémon, abreviatura de Pocket monsters.
El primer Pokémon diseñado fue Rhydon, y a partir de ahí se construyó una generación inicial de 151 criaturas. El objetivo del juego era claro pero ambicioso: completar la “pokédex” y convertirse en maestro Pokémon. La mecánica de intercambio entre versiones incentivó la interacción social, un elemento clave para su éxito temprano.
El respaldo de Nintendo resultó determinante. Tras negociaciones complejas, la compañía apostó por el proyecto y lo lanzó oficialmente el 27 de febrero de 1996.
El fenómeno creció con rapidez en Japón y en 1999 desembarcó en occidente con versiones adaptadas como Pokémon: blue y Pokémon: yellow. La fiebre fue inmediata.
La expansión no se limitó a los videojuegos. La serie animada protagonizada por Ash y Pikachu amplió el alcance global, mientras que el juego de cartas coleccionables atrajo a una nueva audiencia.
Películas, juguetes, mangas y productos licenciados multiplicaron la presencia de la marca. Con el tiempo, se creó The Pokémon Company para gestionar la franquicia a nivel mundial, uniendo a Nintendo, Game Freak y Creatures.
La evolución tecnológica acompañó la transformación del universo Pokémon. Con la llegada de nuevas consolas, aparecieron títulos como Pokémon gold y Pokémon silver, que aprovecharon las capacidades de la Game Boy Color. Más adelante, la saga dio el salto a gráficos tridimensionales y amplió su narrativa con regiones inspiradas en lugares reales.
El lanzamiento de Pokémon GO en 2016 marcó otro hito. La aplicación de realidad aumentada llevó la experiencia al mundo real y generó un fenómeno social sin precedentes, con millones de jugadores recorriendo calles y parques para capturar criaturas virtuales.
Fue una demostración contundente de la capacidad de la franquicia para adaptarse a nuevas plataformas.
Actualmente existen más de mil especies diferentes dentro del universo Pokémon, cada una con habilidades, tipos y evoluciones propias.
Esta expansión constante alimenta el coleccionismo y mantiene activo el desafío original de atraparlos a todos. La nostalgia también juega un papel estratégico: reediciones y remakes permiten que nuevas generaciones redescubran aventuras clásicas con mejoras gráficas y narrativas.

En su aniversario número 30, la marca celebra con eventos globales, colaboraciones con celebridades y la apertura de nuevas experiencias temáticas en Japón. Las cartas raras alcanzan cifras millonarias en subastas y los videojuegos continúan liderando ventas en múltiples mercados.
El impacto cultural de Pokémon trasciende los números. Ha influido en la industria del entretenimiento, en la manera de concebir universos narrativos interconectados y en la relación entre jugadores.
Lo que comenzó como una idea inspirada en insectos capturados en frascos se convirtió en un fenómeno intergeneracional que une a millones de personas.
Treinta años después, Pokémon demuestra que su verdadera fortaleza no radica solo en sus criaturas, sino en su capacidad de evolucionar. Como sus propios personajes, la franquicia ha sabido transformarse, adaptarse y conquistar nuevos territorios sin perder la esencia que la hizo legendaria.
Fuente: CNN





