Las redadas migratorias realizadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) no solo han generado preocupación entre las comunidades inmigrantes, sino que también han tenido consecuencias económicas para los negocios locales. Así lo señala un estudio divulgado por el instituto de política y asuntos Latinos de la universidad de California en Los Ángeles (UCLA), que analizó los efectos de estos operativos en varias zonas de mayoría hispana de la ciudad.
De acuerdo con la investigación, las acciones federales tuvieron un impacto económico casi inmediato en los comercios ubicados cerca de los lugares donde se llevaron a cabo las redadas. El informe concluye que la disminución de clientes afectó directamente las ventas de numerosos negocios, específicamente aquellos que dependen del flujo constante de personas en sus comunidades.
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El estudio fue elaborado en colaboración con Inclusive Action for the City, una organización dedicada al desarrollo económico de pequeñas empresas y trabajadores de bajos ingresos. Los investigadores examinaron 9 áreas de mayoría Latina para evaluar cómo las políticas de deportación y los operativos migratorios influyeron en la actividad económica local.
Los resultados mostraron que 8 de las nueve zonas estudiadas registraron una reducción en la cantidad de personas que visitaban los comercios después de las redadas. Los descensos fueron más evidentes en los establecimientos ubicados cerca de los puntos donde se desarrollaron las operaciones federales.
Según las estimaciones, los negocios formales localizados en estas áreas perdieron alrededor de 46,000 visitas de clientes. Esta disminución se tradujo en pérdidas económicas en un poco más de 3 millones de dólares.
Para los investigadores, estas cifras reflejan cómo las medidas migratorias pueden afectar no solo a las personas directamente involucradas en los operativos, sino también a toda la economía de los vecindarios donde ocurren.
Temor al ICE influye en la actividad económica
Uno de los factores que explican la caída en el número de clientes es el miedo que suelen generar las redadas del ICE dentro de las comunidades inmigrantes. Cuando se producen operativos de este tipo, muchas personas optan por permanecer en sus hogares o limitar sus desplazamientos por temor a ser detenidas o interrogadas por las autoridades migratorias.
Esta situación puede provocar que disminuyan las visitas a supermercados, restaurantes, tiendas, mercados y otros pequeños negocios que dependen del consumo diario de los residentes.
Los expertos señalan que el impacto suele extenderse más allá de los inmigrantes indocumentados. En muchos casos, familias con distintos estatus migratorios, residentes permanentes e incluso naturalizados reducen sus actividades habituales debido al clima de incertidumbre que generan estos operativos del ICE.
Como resultado, la economía local comienza a resentir la disminución del movimiento comercial.

Ahora bien, el informe revela que las pequeñas empresas suelen ser las más vulnerables ante este tipo de situaciones. A diferencia de las grandes cadenas comerciales, muchos negocios familiares dependen de una clientela frecuente y de márgenes de ganancia limitados.
Cuando el flujo de consumidores disminuye durante varios días o semanas, los propietarios pueden enfrentar dificultades para cubrir gastos básicos como alquileres, salarios, servicios públicos e inventarios.
En barrios con una fuerte presencia Latina, los restaurantes, cafeterías, panaderías, mercados y comercios minoristas son parte fundamental de la actividad económica y de la vida comunitaria. Por ello, cualquier reducción significativa en el número de clientes puede generar efectos en cadena que afectan a trabajadores, proveedores y propietarios.
Los Ángeles en el epicentro del caos
Los Ángeles es una de las ciudades con mayor población Latina de Estados Unidos. Durante décadas, la comunidad hispana ha desempeñado un papel clave en sectores como la construcción, los servicios, la gastronomía, el comercio y el emprendimiento.
Por esta razón, cualquier situación que altere la vida cotidiana de estas comunidades puede tener repercusiones visibles en la economía local.

Los autores del estudio consideran que los datos recopilados ofrecen una imagen clara de cómo las acciones migratorias pueden influir en el comportamiento de los consumidores y en el funcionamiento de los negocios de los barrios afectados.
En ese sentido, los investigadores reconocieron que existen grandes pérdidas económicas que alcanzan varios millones de dólares. Sin embargo, advierten que el impacto real podría ser mayor mientras los operativos del ICE se intensifiquen.
Fuente: Con información de EFE





