El regreso a clases no solo implica comprar libros, buscar alojamiento, organizar horarios y prepararse para un nuevo año académico. Para muchos estudiantes, también representa el momento en que comienzan a tomar decisiones financieras importantes y aprenden a identificar estafas, pues es una etapa de mucha vulnerabilidad.
Los delincuentes suelen aprovechar la urgencia y las preocupaciones económicas que acompañan el inicio del año escolar para crear ofertas falsas, mensajes que aparentan ser oficiales y oportunidades demasiado buenas para ser ciertas.
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Una beca aparentemente garantizada, un apartamento a un precio muy bajo o un empleo flexible con un salario atractivo pueden ser parte de una estafa diseñada para obtener dinero o información personal.
Según datos de la Comisión Federal de Comercio (FTC), los consumidores menores de 29 años perdieron más de 490 millones de dólares a causa de fraudes y estafas en 2025. Para los estudiantes, que en muchos casos manejan presupuestos limitados, perder incluso una cantidad relativamente pequeña puede afectar el pago de la matrícula, el alquiler o los gastos básicos.
Ante este panorama, Chase comparte información de valor para aprender a identificar estafas frecuentes y tomar decisiones más acertadas frente a cualquier panorama de riesgo.
Compras en línea con ofertas demasiado buenas
Durante el regreso a clases aumenta la búsqueda de computadoras, libros de texto, calculadoras, muebles, útiles escolares y otros artículos necesarios para los estudiantes. Los estafadores aprovechan esta demanda mediante tiendas en línea falsas o anuncios publicados en plataformas digitales que ofrecen productos a precios extremadamente bajos.
En algunos casos, el comprador realiza el pago y nunca recibe el artículo. En otros, recibe un producto diferente al anunciado, incompleto o de menor calidad.Una oferta puede parecer atractiva, y más cuando se busca ahorrar dinero, pero los precios excesivamente bajos deben ser motivo de precaución.
Antes de comprar, es recomendable verificar la reputación del vendedor, revisar cuidadosamente la dirección del sitio web y utilizar métodos de pago que ofrezcan mayor protección al consumidor. También es importante confirmar las condiciones del producto.

Estafas con becas y ayuda financiera
La búsqueda de apoyo económico es otra oportunidad que los delincuentes utilizan para estafar a estudiantes y familias.
Algunas estafas prometen acceso a becas garantizadas o aseguran que una persona fue seleccionada para recibir dinero, incluso cuando nunca solicitó ese beneficio. Otras crean páginas que imitan a instituciones educativas o programas oficiales para obtener información personal y financiera.
Una señal de alerta importante es que se solicite un pago para acceder a una beca o para iniciar supuestamente el trámite.También conviene desconfiar de las organizaciones que garantizan resultados o afirman que el estudiante ha ganado una ayuda económica sin haber participado en ningún proceso de selección.
Antes de compartir datos personales, la recomendación es comprobar la información directamente con la universidad, la institución educativa o las fuentes oficiales relacionadas con el programa de ayuda financiera.

Phishing y mensajes
Los correos electrónicos y mensajes de texto también son una de las principales herramientas utilizadas por los estafadores. Un estudiante puede recibir una comunicación que aparentemente proviene de su universidad, de la oficina de ayuda financiera o del departamento encargado de la vivienda estudiantil.
El mensaje quizá advierte sobre un supuesto problema urgente con la matrícula, una cuenta bloqueada o un pago pendiente. El objetivo es generar presión para que la persona haga clic en un enlace y entregue sus credenciales de acceso u otros datos sensibles.
Por eso, los mensajes inesperados que exigen actuar de inmediato deben revisarse con cuidado.
En lugar de abrir enlaces incluidos en el correo o mensaje, es preferible ingresar directamente al sitio oficial de la institución o comunicarse con la oficina correspondiente para comprobar si la alerta es real. También resulta recomendable utilizar contraseñas seguras y activar la autenticación multifactor cuando esté disponible.

Falsas ofertas de empleo para estudiantes
Encontrar un trabajo compatible con las clases es una prioridad para muchos jóvenes. Los delincuentes conocen esa necesidad y publican ofertas falsas que prometen buenos salarios, pocas horas de trabajo y horarios completamente flexibles.
Estas propuestas pueden llegar a través de mensajes de texto, redes sociales o correos electrónicos. Aunque algunas oportunidades legítimas se anuncian en estos canales, es importante verificar quién está detrás de la oferta antes de responder.
Un empleador legítimo no exigirá dinero por adelantado para contratar a una persona. También es una señal de alerta que solicite datos bancarios antes de completar el proceso de contratación.

Fraudes de alquiler: un problema en temporada de alta demanda
La búsqueda de vivienda es otro de los momentos más vulnerables para los estudiantes, mayormente en ciudades universitarias donde la demanda aumenta al comenzar el año académico. Los estafadores pueden copiar fotografías de apartamentos reales y crear anuncios falsos para solicitar depósitos o pagos por adelantado.
En algunos casos, ofrecen propiedades a precios muy inferiores a los habituales para atraer rápidamente a posibles inquilinos. Antes de enviar dinero, es fundamental comprobar que la propiedad realmente existe y que la persona que ofrece el alquiler tiene autorización para hacerlo.
También se aconseja desconfiar de propietarios que se niegan a mostrar el inmueble, insisten en recibir el pago de inmediato o ponen excusas para evitar una conversación directa.
La regla más importante es no dejarse llevar por la urgencia. Los estafadores suelen intentar que sus víctimas actúen rápido, ya sea con amenazas, ofertas limitadas o promesas difíciles de rechazar.
Fuente: Nota especial





