Existe un tipo de amor que se expresa alrededor de la mesa y un ejemplo de ello es la cocina de la abuela.
Está en el caldo que alguien prepara cuando estamos enfermos, en el aroma del sofrito que anuncia que toda la familia llegará a cenar y en las recetas que pasan de generación en generación. Mucho antes de que la frase “la comida como medicina” se pusiera de moda, nuestras abuelas ya lo sabían.
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Cocina de la abuela: memoria, identidad, comunidad y cuidado

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Como profesional de la salud mental que trabaja con adultos biculturales y de primera generación, he aprendido que la relación que tenemos con la comida también habla de nuestra relación con nuestras raíces. Para muchas personas hispanas, cocinar un plato tradicional es una manera de sentirse cerca de casa, incluso estando lejos de ella.
Sin embargo, con el tiempo, algunos alimentos y hábitos han cambiado. El ritmo acelerado de vida, los productos ultraprocesados y la falta de tiempo han transformado recetas que originalmente eran sencillas y nutritivas. Por eso, hablar de bienestar no significa rechazar nuestra cultura, sino redescubrirla.
La ciencia demuestra que existe una conexión directa entre el intestino y el cerebro. Alrededor del 90% de la serotonina del cuerpo, un neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo, se produce en el intestino. Lo que comemos puede influir en cómo nos sentimos, así como nuestras emociones pueden afectar nuestra salud digestiva.
¿Salud mental?

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Pero la salud mental no depende únicamente de los nutrientes que hay en el plato. También vive en el ritual que lo acompaña. Compartir una comida, cocinar con calma o sentarse a conversar alrededor de la mesa son prácticas que ayudan a regular nuestro sistema nervioso y fortalecer nuestros vínculos afectivos.
Honrar nuestra herencia hispana no significa conservar todo exactamente igual. Significa reconocer la sabiduría que nos fue heredada y adaptarla a las necesidades del presente.
Quizás el mayor legado de nuestras abuelas nunca fue una receta escrita en un cuaderno. Fue enseñarnos que cuidar de quienes amamos también comienza por sentarnos juntos a la mesa.
inSouth Tips:
- Recupera las recetas originales
Muchos platos tradicionales son más nutritivos de lo que recordamos. Volver a sus ingredientes y preparaciones originales también es honrar nuestra herencia.
- Haz una pausa para compartir
Comer sin prisas y compartir la mesa con quienes amas favorece el bienestar emocional y fortalece los vínculos familiares. - Cuida tu salud intestinal
El intestino y el cerebro están conectados. Una alimentación equilibrada contribuye tanto a tu salud física como emocional. - Construye un nuevo legado
Hablar de salud mental, pedir ayuda cuando la necesitas y priorizar tu bienestar también es una forma de honrar tus raíces.
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Fuente: Mónica Verde | LISW-CP | Terapeuta de Trauma y Fundadora de Reclaim Healing*




