Cada septiembre, el color amarillo adquiere un significado especial en distintos países del mundo. Más allá de su relación con el optimismo y la esperanza, este tono se convierte durante este mes en un símbolo de una causa que busca salvar vidas: la prevención del suicidio.
La iniciativa, conocida como septiembre amarillo, está vinculada con el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre.
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Dicha fecha es promovida internacionalmente por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el propósito de generar conciencia sobre un problema que continúa afectando a millones de personas.

La historia detrás de septiembre amarillo
El origen del símbolo (una cinta amarilla) está relacionado con la historia de un adolescente estadounidense llamado Mike Emme, quien nació en 1977 y murió por suicidio en 1994, a los 17 años.
Mike era descrito por familiares y amigos como un joven cariñoso, alegre y habilidoso con la mecánica. Una de sus pasiones era un Ford Mustang de 1968 que encontró abandonado. Decidió recuperarlo, reconstruirlo y pintarlo de un llamativo color amarillo.
Ese automóvil terminó convirtiéndose, sin que nadie lo imaginara, en parte de un legado que años después sería utilizado para hablar sobre prevención del suicidio.
Tras su muerte, sus familiares encontraron un mensaje que había dejado. En él expresaba su amor hacia sus padres y pedía que no se culparan. La familia quedó devastada al comprender que Mike estaba atravesando una profunda crisis sin haber encontrado la manera de comunicar lo que estaba viviendo.
Durante su funeral, amigos y familiares comenzaron a preguntarse qué podían hacer para evitar que otras personas atravesaran una situación similar.
De esa preocupación nació una iniciativa que posteriormente se conocería como Yellow Ribbon, o cinta amarilla. Se prepararon mensajes escritos en papel amarillo con una frase de ayuda y números telefónicos a los que una persona podía recurrir si estaba atravesando una crisis.
Los adolescentes que conocían a Mike repartieron cientos de estas notas y comenzaron a colocar cintas amarillas en su ropa y otros objetos. La idea se extendió rápidamente y el color terminó convirtiéndose en un puente simbólico entre quienes necesitan ayuda y quienes pueden ofrecerla.

Una iniciativa para ayudar a aquellos que sufren en silencio
La campaña celebrada durante todo el mes de septiembre es un recordatorio de que hablar sobre el suicidio y buscar ayuda puede ser un paso importante para prevenirlo. Con el movimiento, se intenta combatir el silencio y los prejuicios que todavía rodean a la salud mental.
De acuerdo con los profesionales de salud mental, la prevención no depende de una sola acción. Puede incluir el acceso oportuno a atención psicológica y psiquiátrica, el tratamiento de problemas como la depresión y la ansiedad, la atención de los trastornos relacionados con el consumo de alcohol y drogas y el seguimiento de las personas que han atravesado una crisis o un intento de suicidio.
También es importante prestar atención a cambios significativos en el comportamiento de familiares, amigos o compañeros. Escuchar sin juzgar, tomar en serio lo que una persona expresa y ayudarla a buscar apoyo profesional puede marcar una diferencia.
Según estimaciones de la OMS, cientos de miles de personas mueren por suicidio cada año en el mundo, por lo que se trata de un importante problema de salud pública.

Septiembre amarillo busca precisamente hacer visible el problema y cambiar la percepción de que hablar sobre el suicidio puede empeorar una situación. Por el contrario, una conversación responsable servirá para que una persona deje de sentirse sola y encuentre el camino hacia la atención que necesita.
Si conoces a alguien que esté atravesando una crisis emocional o siente que podría hacerse daño, es importante buscar ayuda profesional o acudir a los servicios de emergencia. En Estados Unidos, está disponible la línea 988, que ofrece atención de crisis y apoyo en salud mental.
Es importante atender las señales y dejarles saber a todos los que sufren en silencio que no están solos y que aún hay esperanza.
Fuente: Con información de MedicipHealth y Yellow Ribbon




