Leer y escribir está pasando de moda y esto se debe a la infinidad de distracciones, estímulos y herramientas que hacen parecer a estos hábitos algo obsoleto.
Actualmente, muchas personas utilizan comandos de voz para escribir o herramientas que permitan leer los textos superficialmente.
Leer más: Laurel: por qué debes ponerlo debajo de la almohada
Sin embargo, cuando el leer y escribir pasa a segundo plano, la memoria y la capacidad analítica se va deteriorando.
Diversos estudios de neurociencia han demostrado que tanto la lectura como la escritura son elementales para activar múltiples áreas del cerebro al mismo tiempo.
A leer y escribir de forma recurrente, los seres humanos mejoran la memoria y concentración. También, tienen mayor creatividad y su capacidad de análisis incrementa.

Leer, el gimnasio para la mente
Leer no es solo descifrar palabras, es un proceso en el que el cerebro interpreta, imagina y conecta ideas. Cuando una persona lee, activa regiones relacionadas con el lenguaje, la memoria y la comprensión.
Sin importar que sean historias, etiquetas, o simplemente panfletos informativos, leer permite al cerebro crear imágenes mentales y fortalece la capacidad de visualizar y entender situaciones complejas. Esto es útil para desarrollar el pensamiento crítico.
La lectura también ayuda a mejorar el vocabulario. Cuantas más palabras se conocen, mejor se expresan las ideas y la comunicación es mucho más profesional y acertada.
Escribir para potenciar la memoria
La escritura otorga la habilidad de organizar ideas, reflexiones y dar sentido a lo que se piensa.
Al escribir, la memoria se fortalece porque obliga al cerebro a recuperar información y estructurarla. Por ejemplo, tomar notas o resumir un texto ayuda a retener mejor los contenidos.
Además, otorga claridad mental cuando existen múltiples ideas desorganizadas. Al escribirlas, el ser humano tiene la capacidad de comprender mejor, analizar y tomar una decisión mucho más acertada.

Otro aspecto importante es el impacto emocional. De acuerdo con diversos profesionales de la psicología, escribir representa una de las mejores formas de liberar tensiones, expresar sentimientos y procesar experiencias.
Por eso, muchas personas encuentran en la escritura una herramienta terapéutica.
Una combinación poderosa
Aunque leer y escribir son actividades diferentes, juntas forman una combinación muy efectiva. La lectura aporta información, mientras que la escritura permite analizarla y transformarla en conocimiento propio.
Este proceso fortalece lo que se conoce como la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse y crear nuevas conexiones.
Cuanto más se practican estos hábitos, más ágil se vuelve la mente.
Sin obviar que ambas actividades ayudan a mantener el cerebro activo con el paso del tiempo. Expertos señalan que los hábitos intelectuales pueden contribuir a reducir el riesgo de deterioro cognitivo en la edad adulta.

Una persona que lee con frecuencia suele tener mejor capacidad de comprensión, lo que le permite analizar situaciones con mayor claridad.
Lo mismo ocurre con aquellos que escriben regularmente, pues no solo pueden analizar mejor, sino que también desarrollan habilidades para comunicar sus ideas de forma más efectiva.
Cómo incorporar estos hábitos
Adoptar el hábito de leer y escribir no requiere grandes cambios. Lo importante es la constancia.
Se puede comenzar con unos minutos al día, eligiendo temas que resulten interesantes y no es necesario leer libros largos desde el principio. Es posible iniciar con algunos artículos, cuentos o textos breves.

En cuanto a la escritura, llevar un diario, tomar notas o incluso escribir ideas que surjan en determinado tiempo puede ser un buen comienzo. Lo importante es practicar y hacerlo de forma regular.
Los expertos sugieren limitar el uso de las herramientas tecnológicas y retomar los libros físicos, así como el lápiz y el papel. La idea es evitar desviar la atención y obligar al cerebro a concentrarse, alejado de las pantallas.
Fuente: Con información de red educativa mundial, escuela ELBS





