Laurel: por qué debes ponerlo debajo de la almohada
abril 22, 2026
By: Carlos Graterol

Poner una hoja de laurel bajo la almohada es una práctica que combina tradición y bienestar. Aunque la ciencia no respalda de forma directa todos los efectos que se le atribuyen, sus propiedades naturales sí pueden contribuir a la relajación y al equilibrio general. Integrado en una rutina saludable, el laurel se presenta como un recurso simple que, para muchos, marca una diferencia en la calidad del descanso.

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Desde la antigüedad, diversas culturas han confiado en el poder de las hierbas para mejorar el descanso y el bienestar general. Entre ellas, el laurel ha ganado popularidad por una práctica que, aunque sencilla, despierta gran curiosidad: colocar una hoja debajo de la almohada antes de dormir.

Esta tradición, que combina creencias ancestrales y propiedades naturales, ha sido asociada con efectos relajantes, mejora del sueño e incluso una influencia en los sueños.

Laurel
Foto de Getty Images

Laurel debajo de la almohada

El laurel pertenece a la familia de las Lauráceas y se encuentra principalmente en regiones mediterráneas y en América del Norte. Las especies más utilizadas son Laurus nobilis, conocido como laurel mediterráneo, y Umbellularia californica, o laurel de California.

Ambas contienen compuestos como flavonoides, taninos y aceites esenciales que han sido estudiados por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y digestivas. No obstante, es fundamental distinguir estas variedades de otras especies tóxicas, como el laurel cerezo o el laurel de montaña, que pueden resultar peligrosas.

Uno de los principales motivos por los que se coloca una hoja de laurel bajo la almohada es su potencial efecto relajante. Este se atribuye a aceites esenciales como el cineol y el eugenol, conocidos por sus propiedades calmantes.

En prácticas como la aromaterapia, estos compuestos se utilizan para aliviar el estrés y favorecer un estado de tranquilidad. Aunque no existe evidencia científica concluyente que confirme su impacto directo en el sueño, muchas personas aseguran experimentar una sensación de calma que facilita conciliar el descanso.

Además, el laurel se vincula con la calidad de los sueños. En diversas tradiciones esotéricas, se considera que esta planta puede estimular lo que se denominan “sueños de adivinación”.

Bajo esta creencia, colocar una hoja bajo la almohada ayudaría al subconsciente a procesar pensamientos o inquietudes, permitiendo encontrar respuestas durante el sueño. Incluso, algunas personas acompañan la práctica escribiendo preguntas antes de dormir.

Aunque esta idea carece de respaldo científico, puede entenderse como un mecanismo de autosugestión que favorece la organización mental durante el descanso.

Otro aspecto relevante es su posible contribución frente al insomnio. El descanso nocturno puede verse afectado por factores como el estrés, la ansiedad o ciertas condiciones médicas. En este contexto, el laurel no actúa como tratamiento, pero sí puede integrarse como complemento dentro de una rutina de relajación.

Su uso junto a prácticas como la meditación o la aromaterapia podría ayudar a reducir la tensión acumulada durante el día.

Más allá del sueño, el laurel también posee aplicaciones tradicionales en la salud. Una de las más comunes es su consumo en infusión, preparado con hojas secas en agua caliente. Este tipo de bebida se asocia con beneficios digestivos, como el alivio de la hinchazón, las flatulencias o la indigestión leve.

Asimismo, algunos estudios sugieren posibles efectos antimicrobianos, lo que refuerza su uso en el bienestar digestivo.

El laurel también se emplea como repelente natural de insectos. Su aroma resulta útil para mantener alejadas polillas y otros insectos en espacios cerrados, por lo que es frecuente colocarlo en armarios o cajones.

Además, sus aceites esenciales han sido estudiados por sus propiedades antiinflamatorias, especialmente en aplicaciones tópicas como aceites para masajes.

suegra
 Foto de Daly and Newton/Getty Images

Sin embargo, es importante considerar ciertas precauciones. No todas las hojas de laurel son seguras, y su uso inadecuado puede generar efectos adversos. En infusiones, un consumo excesivo puede provocar molestias digestivas o reacciones alérgicas.

También puede interferir con algunos medicamentos o potenciar efectos sedantes. Por ello, se recomienda moderación y, en casos específicos como embarazo o lactancia, consultar con un especialista.

Poner una hoja de laurel bajo la almohada es una práctica que combina tradición y bienestar. Aunque la ciencia no respalda de forma directa todos los efectos que se le atribuyen, sus propiedades naturales sí pueden contribuir a la relajación y al equilibrio general. Integrado en una rutina saludable, el laurel se presenta como un recurso simple que, para muchos, marca una diferencia en la calidad del descanso.

Fuente: Infobae

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