Con esta receta, tienes a tu alcance una sencilla infusión de canela, aromática y adaptable, perfecta para integrar en tu rutina diaria como un momento de disfrute consciente.
Preparar una bebida caliente, aromática y sencilla como la infusión de canela se convierte en un gesto cotidiano que aporta calma, disfrute y conexión con los sentidos.
Esta receta destaca por su facilidad, su aroma intenso y su sabor dulce, leñoso y ligeramente picante, ideal para acompañar los meses fríos o cualquier momento en el que busques reconfortarte.
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La infusión de canela es una preparación versátil que puedes disfrutar sola o combinar con otros ingredientes para personalizarla según tus gustos.
Su elaboración requiere pocos pasos y admite múltiples variaciones, desde notas dulces hasta matices cítricos o especiados. Además, la elección del tipo de canela juega un papel importante tanto en el sabor como en el consumo responsable.
A continuación, encontrarás una forma clara y práctica de preparar esta infusión, utilizando únicamente ingredientes básicos y opciones adicionales para adaptar la receta a tu paladar.

Ingredientes para la infusión de canela
Por cada ración necesitarás:
- Agua: 1 taza
- Canela: 2 ramas o 2 cucharaditas de canela en polvo
- Miel o azúcar: 1 cucharadita, opcional
- Limón o naranja: 1 rodaja, opcional
- Jengibre o nuez moscada: 1 pizca, opcional
Estos ingredientes permiten crear una base sencilla que puedes enriquecer según tus preferencias personales.
Pasos para preparar la infusión de canela
Calienta el agua
Vierte una taza de agua en una cacerola u olla y colócala a fuego medio-alto hasta que alcance el punto de ebullición.
Incorpora la canela
Cuando el agua hierva, añade las ramas de canela o la canela en polvo, según tu elección.
Deja infusionar
Reduce el fuego a medio-bajo y deja que la mezcla infusione durante unos 10 minutos para que la canela libere su aroma y sabor.
Añade ingredientes opcionales
Una vez lista la infusión base, incorpora los ingredientes que prefieras. Puedes endulzar con miel o azúcar, aportar acidez con una rodaja de limón o naranja, o sumar un toque especiado con jengibre o nuez moscada.
Deja reposar
Si agregas ingredientes adicionales, mantén la infusión a fuego medio-bajo durante 5 a 10 minutos más para integrar bien los sabores.
Cuela la infusión
Apaga el fuego, deja reposar la mezcla unos 5 minutos y cuélala para retirar las ramas de canela u otros sólidos.
Sirve y disfruta
Sirve la infusión caliente o fría, según tu preferencia. Tradicionalmente, se disfruta caliente durante el invierno y la temporada navideña.
¿Cuál canela es mejor para tu infusión?
En el mercado suelen encontrarse dos tipos principales de canela: la canela Cassia, de color rojizo y sabor más intenso, y la canela de Ceylan, de tono marrón y perfil más suave y dulce.
La diferencia más relevante entre ambas es la presencia de cumarina, una sustancia que puede resultar tóxica para el hígado si se consume en exceso.
La canela Cassia contiene niveles elevados de cumarina, mientras que en la canela de Ceylan su presencia es mínima. Por este motivo, se recomienda optar por canela de Ceylan para preparar infusiones, especialmente si se consumen de forma habitual.
Además, su ingesta tradicionalmente se ha asociado con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, apoyo al sistema digestivo y circulatorio, regulación de los niveles de azúcar en sangre y alivio de los cólicos menstruales.
Con esta receta, tienes a tu alcance una infusión de canela sencilla, aromática, deliciosa y adaptable, perfecta para integrar en tu rutina diaria como un momento de disfrute consciente.
Fuente: Pompadour





