La respuesta de Trump a las críticas en los Grammy se suma a una larga lista de declaraciones defensivas frente a críticas públicas. El episodio confirma que, incluso en un evento dedicado a la música, las tensiones políticas y los escándalos del pasado continúan marcando la agenda informativa y alimentando un debate que parece lejos de cerrarse.
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó con dureza a las críticas emitidas durante la más reciente ceremonia de los premios Grammy, luego de que el presentador Trevor Noah hiciera referencia a su presunta relación con el financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, así como a otros temas políticos sensibles.
La respuesta del mandatario llegó a través de su red social Truth Social en la madrugada del lunes y se produjo en un contexto marcado por la reciente publicación masiva de documentos oficiales vinculados al caso Epstein.

Críticas
Durante la gala, Noah aludió de forma irónica a figuras políticas y polémicas actuales, lo que provocó reacciones inmediatas. Trump aseguró que el comediante hizo una afirmación falsa al sugerir que él y el expresidente Bill Clinton pasaron tiempo en la llamada isla Epstein.
“Noah dijo, INCORRECTAMENTE sobre mí, que Donald Trump y Bill Clinton pasaron tiempo en la Isla Epstein. ¡¡¡INCORRECTO!!! No puedo hablar por Bill, pero nunca he estado en la Isla Epstein ni en ningún lugar cercano, y hasta la declaración falsa y difamatoria de esta noche, nunca me habían acusado de estar allí, ni siquiera por los medios de comunicación que propagan noticias falsas”, escribió el presidente.
En el mismo mensaje, Trump afirmó que nunca estuvo en ese lugar ni en zonas cercanas y que, hasta ahora, nadie lo había acusado formalmente de haberlo visitado.
La declaración presidencial coincidió con la publicación, el pasado viernes, de más de tres millones de páginas de archivos por parte del Departamento de Justicia.
Entre esos documentos aparecen menciones a Trump, a Clinton y a otras figuras públicas que tuvieron algún tipo de relación social o profesional con Epstein.
La difusión de los archivos reactivó el debate público sobre el alcance de las conexiones del financiero y volvió a colocar el tema en el centro de la conversación mediática.
Trump ha negado de forma reiterada cualquier conducta indebida relacionada con Epstein. En ocasiones anteriores, incluso, aseguró que tomó distancia del empresario antes de que estallara el escándalo.
El año pasado, durante un viaje a Escocia, el entonces candidato presidencial declaró ante la prensa que rechazó una invitación de Epstein para visitar su isla privada.
“Nunca tuve el privilegio de ir a su isla, y la rechacé. En uno de mis mejores momentos, la rechacé. No quería ir a su isla”, afirmó en esa oportunidad, presentando la decisión como una muestra de buen juicio.
El expresidente Bill Clinton también negó haber visitado la isla de Epstein o haber cometido delito alguno.
Ambos líderes han aparecido mencionados en distintos documentos y testimonios a lo largo de los años, aunque las menciones no implican acusaciones directas ni responsabilidades penales.
La controversia no se limitó a Trump. La ceremonia de los Grammy también sirvió como plataforma para que varios artistas expresaran posturas políticas.
El cantante Bad Bunny y otros músicos aprovecharon su visibilidad para criticar públicamente a ICE, la agencia federal de inmigración, denunciando lo que calificaron como tratos inhumanos hacia los migrantes.
“No somos salvajes, no somos animales”, fue una de las frases que resonó con fuerza durante la noche, generando aplausos y un amplio eco en redes sociales.

La combinación de música, activismo y política volvió a demostrar cómo los grandes eventos culturales se convierten en escenarios de debate nacional.
En este caso, las palabras de Trevor Noah y las respuestas posteriores de Trump reflejaron la sensibilidad del momento político y la manera en que el caso Epstein sigue influyendo en la percepción pública de figuras influyentes.
Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos y sobrevivientes de abuso sexual han señalado que la nueva filtración de documentos aporta pocos elementos novedosos y no responde a muchas de las preguntas pendientes.
También han advertido que la atención mediática constante puede reabrir heridas sin ofrecer justicia ni claridad.
La respuesta de Trump a las críticas en los Grammy se suma a una larga lista de declaraciones defensivas frente a críticas públicas. El episodio confirma que, incluso en un evento dedicado a la música, las tensiones políticas y los escándalos del pasado continúan marcando la agenda informativa y alimentando un debate que parece lejos de cerrarse.
Fuente: CNN





