Ropa vieja es, sin lugar a dudas, uno de los platos más representativos de la gastronomía cubana y un verdadero símbolo de identidad cultural.
Su aroma intenso, textura jugosa y la combinación de sabores profundos hacen de esta receta una experiencia culinaria que trasciende generaciones.
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Ropa vieja cuenta una historia de ingenio, herencia cultural y adaptación, elementos que definen gran parte de la cocina del Caribe.

¿Cómo surgió la receta y el nombre de ropa vieja?
El origen de ropa vieja se remonta a la influencia española en América Latina, particularmente a las islas Canarias. Allí existía un plato llamado carne deshilachada o carne en salsa, elaborado con restos de carne cocida previamente.
Con la llegada de los colonizadores españoles, esta preparación fue adaptándose a los ingredientes locales y al gusto criollo, dando lugar a la versión que hoy conocemos.
Durante épocas de escasez, especialmente en los hogares humildes, ropa vieja surgió como una forma ingeniosa de aprovechar sobras de carne, generalmente falda de res.
En lugar de desecharla, se mechaba con cuidado y se cocinaba nuevamente con vegetales y especias, logrando un plato lleno de sabor.
Sobre el particular nombre, existen varias teorías sobre su denominación, pero la más popular sugiere que la carne deshilachada, una vez cocinada y mezclada con la salsa, recuerda visualmente a telas viejas y desgarradas.
De ahí el nombre ropa vieja. Otra leyenda cuenta que un anciano sin recursos cocinó sus propias ropas con la esperanza de alimentar a su familia, y milagrosamente estas se transformaron en un suculento guiso.
Aunque claramente simbólica, esta historia refuerza la idea de creatividad ante la necesidad.
Ingredientes para preparar ropa vieja
- 1/2 kg de falda de res o brisket
- 2 litros de agua
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de sal
- 3 cucharadas de aceite vegetal
- 1 cebolla grande cortada en juliana
- 1 pimiento verde grande en tiras
- 1 pimiento rojo grande en tiras
- 4 dientes de ajo finamente picados
- 400 g de tomate triturado o salsa de tomate natural
- 2 cucharadas de pasta de tomate
- 1 cucharadita de comino
- 1 cucharada de orégano seco
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 1 toque de sal al gusto
- 1/2 taza de vino seco o vino blanco
- 1/2 taza de caldo de la cocción de la carne
- Aceitunas verdes en rodajas (opcional)
Paso a paso
Primero debes colocar la falda de res en una olla grande con el agua, la hoja de laurel y la sal.
Cocina a fuego medio durante aproximadamente 2 horas, o hasta que la carne esté muy tierna. Retira del fuego y reserva el caldo.
Una vez que la carne esté tibia, desmenúzala con las manos o con ayuda de dos tenedores, siguiendo la fibra natural de la carne y reserva.
Luego, en una sartén amplia, calienta el aceite a fuego medio. Sofríe la cebolla y los pimientos durante unos 7 minutos hasta que estén suaves. Agrega el ajo y cocina un minuto más, cuidando que no se queme.
Añade el tomate triturado, la pasta de tomate, el comino, el orégano, la pimienta y la sal. Mezcla bien y cocina durante 5 minutos para concentrar los sabores.

Posteriormente, echa la carne mechada al sofrito y mezcla cuidadosamente para que se impregne de la salsa.
Vierte el vino seco y el caldo reservado. Cocina a fuego bajo durante 30 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que la mezcla esté jugosa pero no líquida.
Rectifica la sal y especias. Si deseas, agrega aceitunas verdes para un toque extra de sabor. Sirve caliente acompañado de arroz blanco y plátanos fritos.
Ropa vieja no es solo una receta, es una muestra de cómo la cocina puede transformar la necesidad en virtud. Su historia refleja la capacidad del pueblo cubano para reinventarse, aprovechar lo disponible y crear platos llenos de alma. ¡Disfrútala!
Fuente: Recetas Nestlé






