La muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como Niño Guerrero, marca el cierre de uno de los capítulos más controvertidos del crimen organizado en América Latina.
Señalado por autoridades de Venezuela y Estados Unidos como el máximo líder y fundador del Tren de Aragua, Guerrero falleció durante un operativo conjunto realizado en territorio venezolano, según informaron ambos gobiernos.
Leer más: EE. UU.: tiroteo en Texas deja 11 heridos
El anuncio fue realizado este viernes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y por el Gobierno encabezado por la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
De acuerdo con ambas administraciones, la operación se desarrolló en el sureste del estado Bolívar e incluyó intercambio de inteligencia y apoyo técnico especializado.

Niño Guerrero
Trump describió la acción como un ataque “rápido y letal”, mientras que las autoridades venezolanas confirmaron que el operativo puso fin a años de búsqueda de uno de los criminales más perseguidos del continente.
Nacido en Maracay, capital del estado Aragua, Guerrero Flores llegó a convertirse en una de las figuras más influyentes del crimen organizado venezolano. Según información del Departamento de Estado de Estados Unidos, nació el 30 de mayo de 1983 y recientemente había cumplido 43 años.
Su historial delictivo se remonta a 2005, cuando fue detenido por el homicidio de un funcionario. A partir de entonces, su nombre comenzó a aparecer de forma recurrente en los registros de las autoridades venezolanas.
Uno de los episodios más conocidos de su trayectoria ocurrió en septiembre de 2012, cuando logró escapar de la cárcel de Tocorón, ubicada en el estado Aragua. Sin embargo, fue recapturado un año después en la ciudad de Barquisimeto.
Precisamente durante esos años comenzó a consolidarse el Tren de Aragua como una organización criminal con estructura propia. Aunque sus orígenes se remontan a 2005, diversas investigaciones sitúan entre 2013 y 2015 la etapa en la que la banda adoptó formalmente ese nombre y fortaleció su presencia desde el interior de la prisión de Tocorón.
Tras regresar a la cárcel en 2013, Guerrero fortaleció la expansión de la organización mediante alianzas con otras bandas criminales. Según reportes de organizaciones especializadas y observatorios de violencia, el grupo llegó a controlar sectores estratégicos de Maracay y otras zonas del país.
En diciembre de 2016, un tribunal venezolano lo condenó a 17 años y dos meses de prisión por una serie de delitos que incluían homicidio intencional, fuga de detenido, ocultamiento de armas de guerra, tráfico de drogas y asociación para delinquir.
Sin embargo, su permanencia tras las rejas no impidió que continuara ejerciendo influencia sobre la organización. Durante años, el Tren de Aragua consolidó un control significativo dentro de la cárcel de Tocorón, donde incluso se reportó la existencia de instalaciones poco comunes para un centro penitenciario, como restaurantes y una piscina.
Cuando el Gobierno venezolano recuperó el control de la prisión en octubre de 2023, Niño Guerrero ya no se encontraba allí. Desde entonces permaneció prófugo y se convirtió en uno de los fugitivos más buscados de la región.
La relevancia internacional del caso quedó reflejada en la recompensa de cinco millones de dólares ofrecida por el Departamento de Estado de Estados Unidos en 2024 para obtener información que permitiera su captura o condena.
Además, en diciembre de 2025, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo acusó de ordenar, dirigir y facilitar actos de terrorismo dentro de territorio estadounidense.
Bajo el liderazgo de Guerrero, el Tren de Aragua dejó de ser una estructura criminal limitada a Venezuela para convertirse en una organización con presencia en varios países de América Latina.
Informes citados en la investigación señalan operaciones en Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile, además de registros relacionados con Brasil, Costa Rica, México e incluso España.
La expansión internacional de la banda llevó a que distintos gobiernos tomaran medidas. Estados Unidos designó inicialmente al Tren de Aragua como una organización criminal transnacional y posteriormente, en febrero de 2025, formalizó su clasificación como organización terrorista extranjera. Ecuador, Perú y Argentina adoptaron medidas similares.

Aunque las autoridades venezolanas aseguraron en enero de 2025 haber desmantelado la estructura criminal, el paradero de Niño Guerrero siguió siendo desconocido hasta el operativo anunciado este viernes.
Con su muerte concluye la historia de quien pasó de ser un recluso con antecedentes criminales a convertirse en el rostro más visible de una organización que logró expandir su influencia más allá de las fronteras venezolanas y convertirse en una de las mayores preocupaciones de seguridad para varios países del continente.
Fuente: CNN





