Las hallacas forman parte de los platos más emblemáticos de la gastronomía venezolana y el símbolo culinario por excelencia de la Navidad.
Más que una receta, representan un acto de unión familiar, memoria histórica y mestizaje cultural que se transmite de generación en generación.
Leer más: Jugo de parchita: refrescante, fácil y delicioso
El origen de las hallacas se remonta a la época colonial. Según los historiadores, esta suculenta receta surgió como un plato elaborado a partir de sobras de alimentos de las casas coloniales.
En esa época eran mezcladas y envueltas en masa de maíz para alimentar a los esclavos. Con el tiempo, la preparación fue refinándose hasta convertirse en un plato complejo, elaborado y por supuesto, delicioso.

Hallacas tradicionales
Cada región de Venezuela tiene sus propias variantes de hallacas, ya que no todas se disfrutan con los mismos ingredientes.
Sin embargo, cada una posee una tradición particular y su preparación es una especie de ritual festivo y familiar repleto de sabor.
A continuación, te diré cómo puedes prepararlas de la forma más sencilla, pero con el auténtico sabor que las caracteriza.
Ingredientes para cocinar aproximadamente 20 hallacas
Para el guiso
- 500 g de carne de res
- 500 g de carne de cerdo
- 1 pollo mediano cocido y mechado.
- 3 cebollas grandes
- 1 cabeza de ajo
- 2 pimentones rojos
- 10 ajíes
- 1 tallo de cebollín
- 1 taza de vino tinto
- ½ taza de papelón rallado
- 1 taza de aceite onotado
- Sal, pimienta, comino y especias al gusto
Para la masa
- 2 kg de harina de maíz precocida
- 2 litros de caldo del guiso
- 1 taza de aceite onotado
- Sal al gusto
Adornos
- 2 pimentones rojos cortados en tiras
- 2 cebollas grandes en rodajas
- 100 g de aceitunas
- 100 g de pasas
Envolver
- 20 a 25 hojas de plátano grandes
- Pabilo o hilo de cocina
Paso a paso
Primero debes hacer el guiso. Corta todas las carnes en trozos pequeños y cocina lentamente junto con el sofrito de cebolla, ajo, pimentón y ají.
Agrega vino, las especias y si gustas un poco de alcaparras y aceitunas. Deja que todo se cocine durante una hora aproximadamente o hasta que la carne esté cocida en su totalidad y los sabores estén bien impregnados.
Cuando esté listo deja que repose durante un par de horas, ya que debes usarlo cuando esté a temperatura ambiente.
Luego prepara la masa con la harina de maíz junto con el caldo, aceite onotado y sal hasta obtener una masa suave y manejable.

Al estar lista, déjala reposar y sigue con las hojas de plátano. En caso de que no encuentres hojas preparadas y pasadas por el fuego, tienes que hacerlo en la cocina.
Limpia cada hoja y pásala por el fuego brevemente para volverlas más flexibles y darles ese toque ahumado. Luego vuelve a limpiarlas bien con un poco de agua y vinagre y córtalas en forma de cuadrado.
No botes ningún pedazo ya que necesitarás para envolver la masa bien.
Armado de las hallacas
Corta el pimentón, las cebollas y limpia las alcaparras. Coloca todo esto en envases a tu alcance para armar las hallacas.
Ahora, sobre una hoja de plátano coloca una porción de masa extendida en forma circular. En el centro, añade el guiso previamente preparado y decora con pimentón, cebolla, aceitunas y pasas por encima.

Cuando esté listo, dobla la hoja cuidadosamente, sellando la masa con el guiso en su interior. Luego refuerza con otras hojas y amarra con pabilo formando una especie de rectángulo.
Al tener todas las hallacas, échalas en una olla grande y deja hervir con abundante agua durante aproximadamente 40 minutos.
Retira del fuego y déjalas reposar unos minutos, luego sirve y disfruta.
Fuente: Goya foods





