El Ayuntamiento de Greenville avanza con una propuesta que podría transformar la infraestructura de la ciudad y ofrecer alivio en los impuestos sobre la propiedad para miles de residentes.
La iniciativa contempla someter a votación un impuesto local sobre las ventas del 1 %, conocido como penny tax, durante las elecciones de noviembre, con el objetivo de financiar cientos de proyectos de infraestructura y reducir la carga tributaria de las viviendas ocupadas por sus propietarios.
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Antes de la segunda lectura de la ordenanza, programada para el 10 de agosto, las autoridades organizaron una reunión pública el 28 de julio para explicar los alcances de la propuesta y responder las inquietudes de la comunidad.
De acuerdo con las estimaciones de la ciudad, este impuesto podría recaudar aproximadamente 511,6 millones de dólares durante los próximos ocho años.
La medida añadiría un centavo por cada dólar gastado en compras minoristas calificadas dentro de Greenville, aunque productos como la mayoría de los alimentos, los medicamentos con receta y la gasolina permanecerían exentos del gravamen.

Greenville
La posibilidad de que Greenville presente esta iniciativa surge gracias a la Ley de Alivio Tributario Municipal, aprobada por la Asamblea General de Carolina del Sur en mayo.
La legislación permite que municipios ubicados en condados que no cuentan con un impuesto local sobre las ventas puedan presentar su propia propuesta a los votantes. Greenville County figura entre los tres condados del estado que actualmente no aplican este tipo de impuesto.
Uno de los principales atractivos del proyecto es el alivio fiscal destinado a los propietarios de viviendas. La ley establece que, como mínimo, el 20 % de los ingresos obtenidos deberá utilizarse para reducir los impuestos sobre las propiedades ocupadas por sus dueños.
La administración municipal calcula que alrededor de 102,3 millones de dólares serán destinados a este fin durante los próximos ocho años.
Según explicó el alcalde Knox White, la ciudad no ha incrementado los impuestos sobre la propiedad durante un largo periodo gracias al crecimiento sostenido del municipio, por lo que considera especialmente atractiva la posibilidad de disminuir aún más esa carga para los residentes.
Si los ciudadanos aprueban la propuesta en noviembre, el impuesto comenzaría a aplicarse el 1 de mayo de 2027 y permanecería vigente por un periodo máximo de ocho años.
La administradora municipal, Shannon Lavrin, indicó que el monto del beneficio variará anualmente en función de la recaudación obtenida. Como referencia, una vivienda con un valor aproximado de 500,000 dólares podría recibir un alivio cercano a los 600 dólares por año en su factura del impuesto sobre la propiedad.
El resto de los recursos, estimado en 409,3 millones de dólares, estaría destinado a financiar un total de 527 proyectos de infraestructura distribuidos por toda la ciudad. Una vez que el Concejo Municipal apruebe definitivamente la ordenanza, la lista de proyectos no podrá modificarse.
La mayor parte de la inversión, cercana a 295 millones de dólares, será destinada a 470 proyectos relacionados con la red vial. Entre ellos destacan la repavimentación de calles, mejoras en aceras, reducción de la congestión vehicular, reemplazo de puentes e intervenciones en intersecciones.
Uno de los proyectos más relevantes contempla la sustitución del puente de Queen Street, una estructura con casi un siglo de antigüedad que conecta los vecindarios Southernside y West Greenville.
La obra tendrá un costo estimado de 11 millones de dólares y anteriormente formaba parte del programa de impuestos para proyectos de capital del condado, rechazado por los votantes en 2024.
El plan también incluye 12 proyectos de drenaje pluvial y vial con una inversión de 32.4 millones de dólares; 25 iniciativas para infraestructura de alcantarillado por 41.9 millones; 18 proyectos destinados a edificios administrativos, instalaciones públicas y seguridad ciudadana con 17.6 millones; además del reemplazo de dos estaciones de bomberos por un total de 24 millones de dólares.
El director de Servicios de Ingeniería de la ciudad, Clint Link, explicó que muchas de estas iniciativas han sido identificadas desde hace años, pero no habían podido ejecutarse por falta de recursos.
Entre ellas sobresale un proyecto de 20 millones de dólares para mejorar Wade Hampton Boulevard, una de las principales arterias de Greenville, cuya modernización fue planteada desde la elaboración del plan estratégico del corredor en 2019.
La propuesta también ha recibido respaldo de líderes comunitarios. John Slipke, copresidente de la Asociación de Vecinos Haynie-Sirrine, destacó que el listado de proyectos prioriza las necesidades de los barrios y celebró que más de 1.1 millones de dólares se destinen a mejorar Haynie Street, una de las vías con mayor tráfico de esa comunidad.
No obstante, algunos residentes también expresaron inquietudes sobre el posible impacto económico. Steve Schofield, copropietario de Pangaea Brewing Company, manifestó que el nuevo impuesto elevaría los precios para sus clientes. Aun así, reconoció que la medida podría generar beneficios importantes para la ciudad y mejorar la calidad de vida de la comunidad.
La decisión final quedará ahora en manos de los votantes, quienes definirán en noviembre si Greenville pone en marcha este ambicioso plan de inversión y alivio tributario que busca impulsar el desarrollo urbano durante los próximos años.
Fuente: Greenville Journal





