La gelatina de guanábana se conserva hasta 5 días en refrigeración si la mantienes bien tapada. Gracias a su alto contenido de agua, también contribuye a la hidratación diaria, lo que la convierte en una opción completa para climas cálidos o jornadas activas.
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Iniciar el día con algo dulce no tiene por qué ir en contra de una alimentación balanceada. La gelatina de guanábana se presenta como una opción práctica, refrescante y funcional para quienes buscan cuidar su salud sin renunciar al sabor.
Este postre ligero combina una fruta tropical rica en nutrientes con colágeno natural, bajo aporte calórico y una preparación sencilla que puedes integrar fácilmente a tu rutina diaria.
La guanábana destaca por su sabor suave y ligeramente ácido, además de su alto contenido de vitamina C, fibra y compuestos antioxidantes.
Estos elementos contribuyen al buen funcionamiento del sistema digestivo, apoyan la hidratación y ayudan a combatir el estrés oxidativo.
Al transformarla en gelatina, obtienes un alimento fácil de digerir, ideal como desayuno ligero, snack de media mañana o postre sin culpa.
Otro de los grandes beneficios de esta receta es su aporte de colágeno gracias a la grenetina. Este nutriente resulta clave para la salud de la piel, las articulaciones y los huesos.
Además, al no requerir azúcares refinados, puedes adaptarla a distintos planes de alimentación, desde dietas hipocalóricas hasta regímenes de control de glucosa.

Si buscas una alternativa natural para los antojos dulces, esta gelatina es una excelente aliada. Puedes prepararla con anticipación, conservarla varios días en refrigeración y servirla fría para potenciar su efecto refrescante. También admite variaciones sencillas con frutas frescas, ralladura de limón o hojas de menta.
Ingredientes para la gelatina de guanábana
- 2 tazas de pulpa de guanábana fresca o congelada, sin semillas
- 2 tazas de agua
- 1 a 2 cucharadas de miel, stevia o endulzante al gusto, opcional
- 2 sobres de grenetina, 14 g en total
- 1/3 de taza de agua fría para hidratar la grenetina
- Jugo de 1 limón, opcional
- Hojas de menta o fruta fresca para decorar, opcional
Cómo preparar
- Hidrata la grenetina en 1/3 de taza de agua fría durante 5 minutos, hasta que se esponje por completo.
- Calienta la grenetina hidratada a baño María o en microondas durante unos segundos, sin hervir, hasta que se disuelva totalmente.
- Licúa la pulpa de guanábana con las 2 tazas de agua, el endulzante de tu preferencia y el jugo de limón hasta obtener una mezcla homogénea.
- Incorpora la grenetina ya disuelta a la mezcla líquida y mezcla bien para integrar todos los ingredientes.
- Vierte la preparación en moldes individuales o en un molde grande.
- Refrigera durante al menos 2 horas, o hasta que la gelatina esté firme.
- Desmolda y decora con menta o fruta fresca antes de servir.

Esta receta rinde aproximadamente 6 porciones medianas, ideales para compartir o para tener listas durante la semana.
Cada porción aporta alrededor de 45 calorías, 0 g de grasa, 10 g de carbohidratos, 7 g de azúcares naturales provenientes de la fruta y cerca de 2 g de proteína. Los valores pueden variar según el endulzante utilizado y el tamaño de la porción.
La gelatina de guanábana se conserva hasta 5 días en refrigeración si la mantienes bien tapada. Gracias a su alto contenido de agua, también contribuye a la hidratación diaria, lo que la convierte en una opción completa para climas cálidos o jornadas activas.
Incluir este tipo de preparaciones en tu alimentación te permite disfrutar de un postre natural, fácil de hacer y alineado con un estilo de vida saludable. Con pocos ingredientes y en poco tiempo, puedes transformar una fruta tropical en un aliado nutritivo para empezar el día con energía.
Fuente: Infobae






