Florida atraviesa un marcado aumento de las ejecuciones en Estados Unidos y se ha convertido en el estado que más ha aplicado la pena de muerte durante 2026. El ritmo se ha intensificado durante los últimos dos años, mientras el gobernador Ron DeSantis ha ordenado cada vez más ejecuciones y ha promovido cambios legales relacionados con la pena capital.
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Hasta el 16 de septiembre de 2026, Florida ha ejecutado a 15 personas durante el año, una cifra superior a la registrada por el resto de los estados del país. En 2025 fueron 19 las ejecuciones realizadas en el estado, el número más alto desde que la pena de muerte volvió a aplicarse en 1976. Texas, el segundo estado con más ejecuciones en 2026, acumula cuatro.
El incremento se produce en un contexto nacional diferente. Según los datos citados por el Centro de Información de la Pena de Muerte, 27 estados mantienen la pena capital en sus leyes, pero únicamente seis han realizado ejecuciones durante 2026.
Además, una encuesta de Gallup de octubre de 2024 situó en 53 % el apoyo de los estadounidenses a la pena de muerte para personas condenadas por asesinato, el porcentaje más bajo registrado en cinco décadas. En 1994, ese respaldo había llegado al 80 %.

Florida aumentó las ejecuciones
Las leyes de Florida conceden al gobernador un amplio margen para determinar cuándo se ejecuta a los presos que han agotado las vías de apelación y revisión correspondientes. En el corredor de la muerte del estado permanecen alrededor de 250 personas.
DeSantis es partidario de la pena capital y ha defendido la reducción de los plazos y las posibilidades de apelación para acelerar las ejecuciones. Durante los primeros cinco años de su mandato ordenó nueve, mientras que entre 2020 y 2022 no se produjo ninguna. El gobernador atribuyó aquella interrupción al impacto de la pandemia de covid.
En los últimos años, sin embargo, las órdenes de ejecución han aumentado de manera considerable. El 1 de septiembre fue ejecutado Harold Gene Lucas, de 74 años, por un asesinato cometido en 1976. Había permanecido medio siglo en el corredor de la muerte, el período más prolongado registrado para un preso en Estados Unidos.
DeSantis también promovió modificaciones legales relacionadas con la imposición de la pena capital.
Después de que Nikolas Cruz fuera condenado a cadena perpetua por el asesinato de 17 personas en un instituto de Parkland, debido a que el jurado no alcanzó entonces la unanimidad necesaria para imponerle la pena de muerte, Florida redujo posteriormente el número de votos requeridos a ocho de los 12 integrantes.
Controversias sobre la pena capital
Las modificaciones impulsadas por el gobernador han generado cuestionamientos legales. Entre ellas se encuentra una disposición que establece la pena de muerte automática para extranjeros en situación irregular declarados culpables de determinados delitos capitales.
Expertos citados por BBC Mundo consideran que algunas de estas medidas pueden entrar en conflicto con la doctrina de la Corte Suprema.
Florida también registra la cifra más alta de personas exoneradas después de haber recibido una condena a muerte. Según el Centro de Información de la Pena de Muerte, 30 personas condenadas a la pena capital en el estado fueron posteriormente exoneradas.
Este dato forma parte del debate sobre el aumento de las ejecuciones y la modificación de los requisitos para imponer la pena capital. Organizaciones contrarias a este castigo sostienen que existe el riesgo de ejecutar a personas condenadas erróneamente.
Al mismo tiempo, familiares de víctimas mantienen posiciones diferentes. Algunos han reclamado durante años la ejecución de los responsables de los asesinatos de sus seres queridos, mientras otros sectores, incluidos los obispos de Florida y organizaciones abolicionistas, se oponen a la pena de muerte.
La maquinaria de ejecuciones continúa activa en el estado. Daniel Conahan, de 72 años, fue ejecutado el 10 de septiembre, apenas nueve días después de Lucas. Conahan mantuvo su inocencia hasta el final y su defensa había solicitado nuevas pruebas de ADN.
Con estos casos, Florida mantiene durante 2026 un ritmo de ejecuciones muy superior al del resto de Estados Unidos, mientras continúa el debate jurídico, político y social sobre el alcance de la pena de muerte y las consecuencias de ampliar su aplicación.
Fuente: BBC




