Estados Unidos vive choque climático histórico entre frío y calor
febrero 6, 2026
By: Carlos Graterol

Estados Unidos, dividido hoy entre el hielo y el calor record, ofrece una imagen clara de cómo los extremos climáticos pueden coexistir y marcar la agenda meteorológica del país.

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Estados Unidos atraviesa uno de los contrastes climáticos más llamativos de los últimos años. Mientras una ola de frío extremo se extiende desde el noreste hasta Florida, con temperaturas inusualmente bajas, el oeste del país registra marcas de calor propias de finales de primavera e incluso de verano.

Esta división meteorológica, que se ha mantenido durante semanas, expone con claridad la complejidad del clima actual y sus vínculos con patrones atmosféricos de gran escala.

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Clima en Estados Unidos

En el este del país, el aire ártico se ha instalado con fuerza. Estados como Carolina del Norte, Georgia e incluso zonas del norte de Florida enfrentan heladas, nevadas poco habituales y sensaciones térmicas bajo cero.

En Florida, el frío ha provocado escenas poco comunes, como iguanas inmovilizadas por las bajas temperaturas que caen de los árboles, un fenómeno que se repite cada vez que el termómetro desciende por debajo de los niveles habituales para la región.

Al mismo tiempo, el oeste vive una realidad completamente distinta. Ciudades como Los Ángeles rompieron records de temperatura al alcanzar máximas de 31 °C, valores superiores a los promedios de julio y agosto.

En Great Falls, Montana, se registraron cinco días consecutivos con temperaturas máximas superiores a los 15 °C, lo que podría convertirse en el período más cálido jamás documentado para febrero en esa localidad.

Este choque térmico no es casual. Los meteorólogos explican que el responsable principal es el comportamiento irregular de la corriente en chorro, una franja de vientos intensos en la atmósfera que regula el movimiento de masas de aire.

En las últimas semanas, esta corriente adoptó una forma muy ondulada. En el oeste, una dorsal persistente desvió las tormentas y el aire frío hacia el norte, generando condiciones secas y cálidas.

En contraste, una vaguada profunda se afianzó en el este, permitiendo que sucesivas oleadas de aire ártico descendieran desde Canadá.

El impacto de este patrón se refleja también en las estadísticas. Algunas zonas del sureste acumularon más nieve en enero que ciudades tradicionalmente frías como Salt Lake City, donde las precipitaciones invernales quedaron muy por debajo del promedio histórico.

En un momento reciente, Juneau, Alaska, llegó a registrar temperaturas más altas que el centro de Florida, un dato que ilustra la magnitud del desequilibrio térmico.

A corto plazo, el alivio todavía no llega para quienes soportan el frío. Los pronósticos indican que el noreste y la región del Atlántico medio enfrentarán el episodio más gélido del invierno durante el fin de semana y el inicio de la próxima semana.

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Se esperan temperaturas de un solo dígito en °F y sensaciones térmicas que podrían descender a valores extremos, con la posibilidad de que se rompan cerca de 50 récords diarios de frío.

Sin embargo, los especialistas anticipan un cambio de patrón en el horizonte. El colapso gradual de la dorsal en el oeste permitiría que el aire más templado avance hacia el este, moderando las temperaturas.

A la vez, este ajuste abriría la puerta al ingreso de sistemas de tormentas del Pacífico, lo que ayudaría a aliviar la sequedad persistente en varias regiones occidentales.

Este episodio también se analiza en el contexto del calentamiento global. A largo plazo, los récords de calor superan ampliamente a los de frío en Estados Unidos.

En lo que va de 2026, las marcas de temperaturas elevadas ya duplican a las de frío extremo. Aun así, eventos intensos como el actual recuerdan que un planeta más cálido no elimina las irrupciones de aire polar, sino que puede amplificar los contrastes y la variabilidad del clima.

Expertos de la NOAA señalan que la Oscilación Ártica juega un papel clave. Cuando este patrón entra en fase negativa, la corriente en chorro se vuelve más sinuosa y facilita el descenso de aire frío hacia latitudes medias.

Lo inusual, explican, es la persistencia de esta fase durante más de un mes, lo que sugiere la influencia de otros factores globales, incluidos procesos en el Pacífico tropical.

Estados Unidos, dividido hoy entre el hielo y el calor record, ofrece una imagen clara de cómo los extremos climáticos pueden coexistir y marcar la agenda meteorológica del país.

Fuente: CNN

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