Autoridades locales instaron a la población a mantenerse informada, proteger a mascotas y plantas, y prestar atención especial a adultos mayores y personas sin vivienda. La ola de frío histórica no solo dejó postales inusuales en el Estado del Sol, sino que también abrió un nuevo debate sobre preparación, resiliencia y adaptación ante un clima cada vez más impredecible.
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Una ola de frío extremo sin precedentes recientes sacudió a Florida y a gran parte del este de Estados Unidos, dejando imágenes inusuales, afectaciones económicas y un escenario de alerta que sorprendió tanto a residentes como a autoridades.
La ola de frío, impulsado por una bomba ciclónica que avanzó desde el centro del país hacia la Costa Este, llevó temperaturas bajo cero a zonas donde el invierno rara vez se manifiesta con tanta intensidad.

Ola de frío
En Florida, el impacto resultó especialmente llamativo. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el estado experimentó la masa de aire más fría desde diciembre de 1989 en varias regiones, incluyendo el Panhandle y sectores del sur.
En áreas cercanas a Tampa y St. Petersburg se registraron ráfagas de nieve, un evento extremadamente poco común para esta parte del país.
Las temperaturas descendieron hasta niveles que paralizaron la vida cotidiana y obligaron a las autoridades a emitir advertencias de frío extremo.
Las consecuencias no tardaron en hacerse visibles. En Miami Beach y otras zonas del sur del estado, iguanas quedaron inmovilizadas por el frío y cayeron de los árboles, una escena que se repite en inviernos severos pero que esta vez alcanzó mayor magnitud.
El fenómeno, aunque llamativo, refleja el impacto directo del frío en la fauna local, acostumbrada a climas cálidos durante todo el año.
El sector agrícola de Florida también sintió el golpe. Cultivos emblemáticos como las fresas y las naranjas enfrentaron riesgos importantes debido a las bajas temperaturas.
Agricultores activaron protocolos de emergencia, incluyendo sistemas de riego nocturno y coberturas especiales, con el objetivo de proteger las cosechas y reducir pérdidas económicas.
Florida, uno de los principales productores agrícolas del país, observa con preocupación los efectos acumulados de este evento climático extremo.
Mientras Florida lidiaba con temperaturas inéditas, el sistema invernal continuó su avance hacia el norte con consecuencias trágicas.
En Nueva York, las autoridades confirmaron un aumento en el número de muertes asociadas al frío extremo, con al menos 14 fallecimientos reportados y varios casos en los que la hipotermia figura como causa probable.
La ciudad permanece en estado de emergencia desde mediados de enero y ha intensificado los operativos para proteger a personas sin hogar y otros grupos vulnerables.
A escala nacional, cerca de 150 millones de personas permanecieron bajo avisos y advertencias de frío extremo durante el fin de semana.
Estados del sur registraron temperaturas de un solo dígito en Fahrenheit, algo poco habitual incluso en pleno invierno.
El Servicio Meteorológico Nacional calificó el episodio como una ola de frío impresionante, con récords diarios establecidos en múltiples regiones.

Carolina del norte
Carolina del Norte figuró entre los estados más afectados por las nevadas, con acumulaciones históricas que paralizaron carreteras, provocaron miles de accidentes y dejaron a conductores varados durante horas.
Aunque Florida no enfrentó ese nivel de nieve, el contraste térmico y la falta de infraestructura preparada para el frío intenso amplificaron el impacto del evento.
Los meteorólogos anticiparon un ligero aumento de las temperaturas a lo largo del lunes, pero advirtieron que el frío persistiría durante la mañana y que los efectos del sistema invernal podrían prolongarse varios días.
Para Florida, el episodio sirve como recordatorio de la vulnerabilidad del estado frente a eventos climáticos extremos, incluso aquellos asociados tradicionalmente a regiones más frías.
Autoridades locales instaron a la población a mantenerse informada, proteger a mascotas y plantas, y prestar atención especial a adultos mayores y personas sin vivienda. La ola de frío histórica no solo dejó postales inusuales en el Estado del Sol, sino que también abrió un nuevo debate sobre preparación, resiliencia y adaptación ante un clima cada vez más impredecible.
Fuente: CNN





