La forma en que guardas el cepillo dental influye en la salud oral y general, por ello los expertos sugieren no dejarlo en el baño debido a la gran presencia de bacterias que existe en dicho espacio.
Aunque es una práctica común y muchos suelen tenerlo junto al lavabo, la verdad es que esta costumbre puede traer consecuencias negativas.
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De acuerdo con los expertos en salud e higiene bucal, algunas de las consecuencias pueden ser:
Contaminación bacteriana
El baño, por su propia función, es un entorno lleno de microorganismos. La presencia de humedad, restos de piel, agua y residuos orgánicos hace que multitud de bacterias se acumulen en superficies aparentemente limpias.
Según especialistas, cuando se tira de la cadena, se generan pequeñas gotas de agua que pueden transportar microorganismos fecales y otras bacterias. Estas se dispersan por el aire y se depositan en superficies cercanas incluyendo el cepillo dental.

De hecho, un estudio publicado en PubMed que comparó cepillos almacenados dentro y fuera del baño, encontró que aquellos que se dejan en este espacio presentan mayores bacterias que otros.
Lo que significa que la simple acción de dejar el cepillo en el baño trae riesgos de infección por streptococcus, staphylococcus, pseudomonas y otros agentes contaminantes.
Crecimiento de moho en el cepillo dental
El baño suele ser una de las habitaciones más húmedas de la casa, en especial si no cuenta con una ventilación adecuada.
Esta humedad constante ofrece un entorno donde bacterias y hongos pueden crecer rápidamente en las cerdas del cepillo dental.
Comprometiendo la limpieza y aumentando el riesgo de infecciones orales y alergias respiratorias.

La acumulación de agua en los soportes de cepillos también contribuye a este problema, ya que el agua que queda en el fondo de un vaso o recipiente se convierte en caldo de cultivo.
Por ello, muchos dentistas recomiendan que el cepillo se seque al aire en un lugar fresco y ventilado, lejos de ambientes cerrados y húmedos.
Riesgos para la salud oral y general
La mezcla de bacterias propias de la boca con otras provenientes del baño altera el equilibrio del microbioma oral.
Es decir que existe riesgo de sufrir problemas como gingivitis, caries, infecciones bucales e incluso enfermedades sistémicas. Todo esto producto de microorganismos presentes en el cepillo dental.
Expertos en medicina interna y odontología señalan que la exposición a bacterias ambientales agrava la inflamación oral y contribuyen a enfermedades crónicas si no se controla adecuadamente.

Además, un cepillo contaminado reduce la efectividad del cepillado, pues las bacterias presentes en las cerdas podrían competir con las del biofilm natural de la boca.
Consejos de almacenamiento
Para mantener la máxima higiene, los expertos recomiendan:
- Guardar el cepillo fuera del baño, en un lugar seco y ventilado como un armario de la habitación.
- Si no hay otro espacio, colocarlo lo más lejos posible del inodoro y siempre con la tapa cerrada al tirar de la cadena.
- Secar siempre el cepillo después de usarlo, evitando taparlo mientras está húmedo.
- Después de estar seco, puede usar un envase especial para tapar las cerdas y mantenerlo alejado de agentes contaminantes.
- Reemplazar el cepillo cada 3 meses o antes si las cerdas muestran desgaste.

A pesar de que es una práctica común, los profesionales de salud e higiene bucal recomiendan evitarla. La contaminación bacteriana es un problema que muchos ignoran y que solo se hará presente al momento de complicaciones.
Si bien algunos estudios señalan que la mayoría de las bacterias en un cepillo dental provienen de la propia boca del usuario, esto no elimina el hecho de que se añadan microorganismos ambientales.
Así que cuida tu salud bucal y mantén el cepillo en espacios alejados del baño.
Fuente: Dental nursing, 20 Minutos





