A lo largo de su carrera, Lionel Messi demostró que puede sobreponerse a golpes físicos y regresar más fuerte. Esta nueva lesión representa un desafío más en un trayecto marcado por la resiliencia. El tiempo de recuperación será clave para determinar si se trata de un simple paréntesis o de una señal que obligue a administrar aún más sus minutos en la élite.
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La nueva lesión de Lionel Messi encendió las alarmas en Inter Miami CF y también en la Selección Argentina.
El capitán argentino sufrió una distensión en el isquiotibial izquierdo durante la gira sudamericana del club estadounidense y los estudios médicos confirmaron un desgarro que lo dejará fuera de las canchas al menos tres semanas.
La baja impacta de lleno en el inicio de la temporada 2026 y pone bajo la lupa un historial físico tan extenso como determinante.

Lionel Messi
El problema muscular apareció tras el amistoso disputado en Ecuador. Aunque el futbolista intentó continuar, terminó con molestias que obligaron a su reemplazo.
Días después, el parte médico oficial confirmó la lesión y estableció un regreso sujeto a evolución clínica. La decisión de postergar el amistoso previsto en Puerto Rico evidenció la magnitud del contratiempo.
La ausencia del rosarino no solo afecta el debut en la MLS, sino que genera incertidumbre en torno a la Finalissima ante España, programada en el estadio Lusail.
Si bien el cuerpo técnico argentino confía en que pueda recuperarse para la primera semana de marzo, el calendario exige cautela. Con 38 años, cada esfuerzo se administra con precisión quirúrgica.
Las lesiones musculares acompañaron gran parte de la carrera de Lionel Messi. Desde sus primeras temporadas en el FC Barcelona, el delantero mostró una tendencia a sufrir problemas en el bíceps femoral.
En 2006 padeció una rotura que lo marginó casi tres meses. Ese mismo año sufrió la fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo, una de las lesiones más graves de su trayectoria. Aquella fractura lo dejó fuera durante 90 días y marcó el primer gran freno en su ascenso meteórico.
En 2013 volvió a atravesar un período complejo. Encadenó varias roturas musculares en la pierna derecha que lo obligaron a perder continuidad en una etapa crucial del calendario europeo.
Los especialistas señalaron entonces que la sobrecarga competitiva y la acumulación de minutos influyeron directamente en la fragilidad muscular.
Durante su paso por el Paris Saint-Germain también registró molestias en rodilla y talón de Aquiles, aunque ninguna alcanzó la gravedad de sus lesiones en Barcelona.
En Estados Unidos, ya con Inter Miami, las dolencias reaparecieron de forma intermitente. En 2024 sufrió una lesión ligamentaria en el tobillo que lo mantuvo casi dos meses fuera de competencia. Ese episodio condicionó su ritmo y obligó al club a rediseñar el esquema ofensivo.
En total, Lionel Messi acumuló más de 180 partidos perdidos por lesiones a lo largo de casi dos décadas como profesional. Sin embargo, su capacidad de recuperación y adaptación física le permitió sostener niveles de rendimiento extraordinarios. Incluso en contextos adversos, regresó con impacto inmediato.

El partido que se avecina, especialmente la Finalissima, añade un componente simbólico. En 2022, el capitán levantó la Copa del Mundo en ese mismo escenario, consolidando uno de los momentos más gloriosos de su carrera. Ahora, cualquier contratiempo físico adquiere una dimensión estratégica. La Selección necesita a su líder en plenitud, y el cuerpo médico prioriza evitar recaídas que comprometan el resto del año.
En Inter Miami, el cuerpo técnico ya analiza alternativas ofensivas para suplir su ausencia temporal. La franquicia construyó su identidad alrededor de Lionel Messi, tanto dentro como fuera del campo. Cada lesión no solo afecta el rendimiento deportivo, sino también el impacto mediático y comercial.
A lo largo de su carrera, Lionel Messi demostró que puede sobreponerse a golpes físicos y regresar más fuerte. Esta nueva lesión representa un desafío más en un trayecto marcado por la resiliencia. El tiempo de recuperación será clave para determinar si se trata de un simple paréntesis o de una señal que obligue a administrar aún más sus minutos en la élite.
Fuente: Radio Mitre / Marca / ESPN





