Aplicar hielo en el cutis puede parecer un truco moderno, pero la verdad es que el uso del frío como tratamiento facial existe desde hace muchos años.
Actualmente, cientos de creadores de contenido y especialistas en belleza han incentivado a esta práctica debido a que aporta múltiples beneficios para la tez del rostro.
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Desde reducir la inflamación hasta darle un aspecto más fresco y luminoso al rostro, el hielo se ha convertido en un aliado dentro de muchas rutinas de belleza.

¿Qué ocurre cuando aplicas hielo en el rostro?
El frío provoca una contracción temporal de los vasos sanguíneos, lo que motiva a disminuir la inflamación y mejorar momentáneamente la apariencia de la piel.
Por esa razón, muchas personas utilizan hielo por las mañanas para reducir la hinchazón del rostro, específicamente alrededor de los ojos. Después de dormir poco, llorar o pasar una noche agotadora, el rostro suele verse inflamado y cansado, pero el hielo ayuda a refrescar la piel y darle un aspecto más despierto.
Además, el frío produce una sensación relajante que muchas personas describen como revitalizante y en temporadas de calor es perfecto para darle frescura a la tez del cutis.
A su vez, los expertos en belleza creen que el hielo es ideal para reducir de forma temporal los poros del rostro. Por supuesto, el tamaño no cambia de forma permanente, pero tensa la piel momentáneamente, lo que hace que se vean más pequeños.
Esto mejora la apariencia general del rostro y facilita un acabado más uniforme al aplicar maquillaje. También ayuda a disminuir rojeces e irritaciones leves después de la exposición al sol o tras ciertos tratamientos faciales.
Estimula la circulación
Otro beneficio asociado al hielo es que funciona para estimular la circulación sanguínea en la piel.
Después de retirar el frío, el cuerpo aumenta el flujo de sangre en la zona para recuperar la temperatura normal. Esto le aporta al rostro un aspecto más rosado y luminoso.
Una variedad de rutinas de belleza asiáticas y tratamientos faciales modernos incluyen técnicas frías precisamente por esa sensación de piel revitalizada y saludable que dejan después de su aplicación.

Alivia el acné inflamatorio
En algunos casos y dependiendo de la condición de la piel, el frío reduce la inflamación de ciertos granos o brotes de acné.
Cuando un grano está inflamado, rojo o doloroso, aplicar hielo durante unos segundos puede ayudar a reducir la hinchazón y aliviar molestias. Sin embargo, los especialistas aclaran que el hielo no elimina el acné ni sustituye tratamientos dermatológicos.
Simplemente puede servir como apoyo para calmar temporalmente la piel.
¿Cómo se aplica?
El hielo en sí es inofensivo, sin embargo, si se aplica directamente sobre la piel durante mucho tiempo causa irritación o pequeñas quemaduras.
Por eso, los expertos recomiendan envolver los cubos de hilo en una tela suave, una toalla limpia o usar herramientas especiales diseñadas para tratamientos fríos.
También aconsejan moverlo constantemente y no dejarlo demasiado tiempo en una misma zona del rostro. Con unos 2 a 3 minutos suele ser suficiente para obtener beneficios sin dañar la piel.

Las personas con piel extremadamente sensible, rosácea o problemas circulatorios deben consultar con un dermatólogo antes de incorporar esta práctica a su rutina diaria.
Es preciso recordar que la salud de la piel depende de muchos otros factores y no solo de aplicar frío. Por lo tanto, es fundamental que exista un descanso óptimo, una hidratación correcta, alimentación balanceada y uso constante de protector solar.
El hielo no hace milagros por sí solo ni reemplaza tratamientos médicos, pero sí es un gran aliado cuando existe una rutina de cuidado facial acorde.
Fuente: Eternia





