El gobierno de Estados Unidos busca que Venezuela avance hacia nuevas elecciones presidenciales y Delcy Rodríguez de paso al proceso político de cambio. Por esta razón, plantea una hoja de ruta que comienza con la renovación de dos instituciones clave como lo son el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE).
La propuesta de la administración de Donald Trump contempla que, una vez renovados ambos organismos, Delcy Rodríguez declare la falta absoluta en la presidencia de la república. Según la interpretación de la legislación venezolana expuesta por un alto funcionario del Departamento de Estado, esa decisión abre un plazo de 6 meses para celebrar nuevos comicios.
Leer más: María Corina Machado regresa a Venezuela y reaviva la lucha democrática
Todo esto con la finalidad de establecer las condiciones para la transición en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro a principios de 2026. El funcionario quien rindió declaraciones para la agencia EFE, explicó que la renovación del TSJ y del CNE forma parte de los pasos que Washington considera obligatorios para la convocatoria.
El objetivo es contar con un nuevo Tribunal Supremo antes de finalizar 2026 y completar la renovación del organismo electoral. Una vez cumplidas esas etapas, Rodríguez tiene que declarar la falta absoluta de la presidencia, lo que activaría el periodo previsto en la legislación para convocar elecciones.
¿Delcy Rodríguez dejará el poder en 2027?
Delcy Rodríguez es actualmente reconocida como presidenta encargada, aunque este rol se venció el 3 de julio y marcó el fin del período máximo de 180 días que la constitución venezolana establece para una falta temporal de la presidencia.
Para ese momento, Rodríguez debió declarar la falta absoluta y activar la convocatoria para realizar elecciones presidenciales en un lapso relativamente corto, según lo establece el marco legal vigente. No obstante, la dirigente no hizo ninguna declaración y permanece en un vacío interpretativo que prolonga su interinato.
Tomando en cuenta esto, actualmente Delcy Rodríguez es reconocida solo como presidenta encargada por el gabinete de Trump y las filas del chavismo en Venezuela. El resto del país caribeño no reconoce su liderazgo y permanece exigiendo, desde la captura de Maduro, elecciones presidenciales libres y transparentes.
Pero, el panorama podría cambiar. El funcionario del Departamento de Estado sostuvo que estos cambios deben contribuir a crear condiciones para unos comicios cuyo resultado sea aceptado por los distintos sectores políticos.
El funcionario también dijo que Washington pretende utilizar su influencia sobre las autoridades interinas para garantizar que las negociaciones produzcan avances concretos y no se limiten a acuerdos políticos sin consecuencias electorales. La meta, según explicó, es que las elecciones sean consideradas justas por los participantes, incluidos aquellos que no resulten favorecidos en las urnas.
No obstante, el planteamiento de la administración de Trump todavía depende de decisiones institucionales y políticas que no se han concretado por completo. La renovación de los organismos tampoco garantiza, por sí sola, que exista un acuerdo sobre las reglas electorales, las garantías para los candidatos y las condiciones de participación.

El regreso de María Corina Machado añade presión al proceso
El debate sobre las elecciones también coincide con el regreso a Venezuela de la dirigente opositora María Corina Machado, quien llegó al país el 25 de octubre después de permanecer en Panamá y tras realizar varios intentos para retornar.
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), principal coalición opositora, celebró su llegada y la describió como un impulso para recuperar la democracia. En un comunicado difundido en redes sociales, la organización llamó a unir esfuerzos para avanzar hacia una transición pacífica y ordenada.

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, atribuyó las condiciones que permitieron el regreso seguro de Machado a las conversaciones de reconciliación respaldadas por Washington.
En ese sentido, Rubio pidió a los distintos actores políticos respaldar el proceso y consideró que los diálogos ofrecen una oportunidad para conseguir elecciones libres y justas. Sin embargo, Machado y su grupo no han sido incluidos en esas conversaciones.
Por ahora, la fecha de las próximas elecciones presidenciales sigue sin definirse. La misma administración de Estados Unidos defiende un proceso gradual para Venezuela y pide paciencia ante las críticas por la lentitud de la transición política.
Pero, la mayoría de ciudadanos dentro y fuera de Venezuela, reclaman elecciones presidenciales y garantías para respetar la decisión final. Pues mientras unos piden paciencia, el resto sigue enfrentando un caos social, político y económico que parece no tener fin.
Fuente: Con información de EFE




