La aparición de canas transforma el color del cabello y también puede cambiar la manera en que el maquillaje armoniza con el rostro. Cuando una melena comienza a volverse gris o blanca, el lápiz de cejas que antes funcionaba puede generar un contraste excesivo.
Por eso, los expertos recomiendan revisar los tonos y las técnicas de aplicación para conseguir una mirada definida, natural y favorecedora.
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Las cejas cumplen una función importante en la expresión facial: ayudan a enmarcar los ojos, realzar los rasgos y aportar equilibrio al rostro.
Elegir un color adecuado resulta especialmente relevante durante la transición hacia las canas, una etapa en la que conviene adaptar el maquillaje a la nueva tonalidad del cabello en lugar de mantener los mismos productos por costumbre.

Los tonos que mejor acompañan las canas
La maquilladora Raquel Linde, experta en maquillaje y responsable de marketing de Oh! My Hair, señala que los marrones fríos, los tonos topo y los castaños suaves suelen ofrecer resultados más naturales que los colores muy cálidos o rojizos.
La razón es que estas tonalidades pueden armonizar mejor con el cabello gris o blanco, sin introducir matices que desentonen con el conjunto.
La reconocida maquilladora Charlotte Tilbury coincide en que los tonos fríos, como el marrón pardo y el marrón ceniza, pueden resultar más favorecedores que las alternativas cálidas. Estas opciones permiten definir las cejas sin crear una diferencia demasiado marcada respecto del cabello.
Sin embargo, la elección no debe depender exclusivamente del color de la melena. La maquilladora especializada en cejas Stevi Christine advierte que, con el paso de los años, puede ser necesario aportar calidez al rostro. Por eso, cuando las canas aparecen a una edad temprana, un toque cálido en las cejas puede ayudar a mantener una expresión luminosa.
El maquillador malagueño Álvaro Sánchez también destaca la importancia de adaptar el tono al cabello actual y a su evolución. Durante la transición, recomienda considerar hacia qué color se dirige la melena, en lugar de elegir el lápiz únicamente según el tono que se está abandonando.
El error que puede endurecer la expresión
Uno de los errores más frecuentes consiste en intentar ocultar las canas de las cejas mediante productos demasiado oscuros o densos. Aunque la intención sea recuperar la definición perdida, el resultado puede ser una ceja compacta, artificial y excesivamente marcada.
Linde advierte que dibujar las cejas como un bloque de color, sin conservar su textura natural, puede endurecer los rasgos. Sara Bonnet, especialista en cejas, también señala que recurrir a tonos muy oscuros para cubrir los pelos blancos puede generar una expresión menos favorecedora.
El negro y los marrones excesivamente cálidos requieren especial cuidado, ya que pueden contrastar demasiado con las canas y producir matices rojizos. En lugar de buscar una cobertura total, el objetivo debe ser integrar los pelos blancos con el resto de la ceja y mantener una apariencia equilibrada.
Técnicas para conseguir unas cejas naturales
La técnica pelo a pelo permite rellenar los espacios vacíos y definir la forma sin eliminar visualmente la textura de las cejas. En vez de dibujar una línea uniforme, consiste en crear trazos finos que imitan el crecimiento natural del vello.
Para conseguirlo, los lápices de punta ultrafina y los rotuladores específicos facilitan la creación de pequeños trazos en las zonas que necesitan mayor definición. Los geles con color también pueden resultar útiles porque ayudan a peinar las cejas y disimular los pelos blancos mientras mantienen su forma.
La recomendación principal es aplicar el producto únicamente donde haga falta, evitando recargar toda la ceja. Una textura ligera permite conservar un acabado más realista y adaptar la intensidad del maquillaje a las características del rostro.
La transición hacia las canas no exige renunciar al maquillaje de cejas, sino actualizarlo. Elegir tonos compatibles con el cabello, evitar los trazos demasiado densos y respetar la textura natural del vello son claves para mantener una mirada definida sin endurecer las facciones.
Fuente: Tendencias




