Un fuerte terremoto de magnitud 7.7 sacudió Panamá la mañana del 9 de octubre y provocó momentos de angustia entre los habitantes de la capital, donde varios edificios se estremecieron y numerosas personas salieron a las calles por temor a posibles daños.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el sismo tuvo su origen cerca del extremo sur de Panamá, a unos 14 kilómetros al suroeste de Pitaloza Arriba, una comunidad rural de difícil acceso.
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Los datos preliminares situaron la profundidad del movimiento en aproximadamente 12.6 kilómetros. Inicialmente, el organismo estadounidense había calculado una magnitud de 8.0, pero posteriormente revisó la cifra y la estableció en 7.7.
Los primeros minutos después del terremoto estuvieron marcados por la incertidumbre. En distintas zonas de la capital, las personas permanecieron en las calles mientras esperaban información sobre las condiciones de los edificios y la posibilidad de nuevas sacudidas.
Rosendo Domínguez, un residente de 60 años originario de la provincia de Herrera, relató a la agencia The Associated Press que el movimiento fue lo suficientemente fuerte como para derribar objetos dentro de su vivienda.
“Lo sentimos con mucha fuerza, derribó cosas de la cocina, pero estamos bien, aunque muy asustados”, explicó el hombre durante una conversación telefónica con la agencia de noticias.
Reportan réplicas, daños en varias provincias y cortes de energía eléctrica
Después del terremoto se registraron varias réplicas importantes, algunas de ellas de magnitud cercana a 6, según los informes preliminares.
Omar Smith, del Servicio Nacional de Protección Civil, dijo a la agencia France 24 que se registraron daños en las provincias centrales de Herrera, Veraguas y Los Santos. Asimismo, notificó que actualmente las autoridades se mantienen desplegadas para conocer la magnitud del impacto en otras áreas del sur del país.
El movimiento también fue percibido fuera de Panamá. Algunos medios informaron que las ciudades de Bogotá y Medellín también sintieron el movimiento telúrico.
Frente a esto, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, llamó a la población a mantener la calma e instruyó al ministro de gobierno a proporcionar información sobre las consecuencias del terremoto.
Las autoridades notificaron que mientras se realizan las evaluaciones generales, el aeropuerto internacional de Panamá se mantendrá cerrado a modo preventivo. Por su parte, la Autoridad del Canal de Panamá indicó que las operaciones se mantienen de forma habitual.
En cuanto al ministerio de Educación, giró instrucciones para que las clases se suspendieran y resguardar a los niños.
Por su parte, la compañía de energía Naturgy anunció que hay interrupciones del servicio eléctrico en 6 provincias.

Alerta de tsunami
Según el sistema de alerta de tsunamis de Estados Unidos, tras el terremoto de 7.7 se encendió una alerta en varias zonas costeras de Panamá. Sin embargo, las autoridades panameñas instaron a la población a mantener la calma.
El sistema advirtió de la posibilidad de altas olas durante las tres horas siguientes en sectores de las costas de Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México.
De forma preliminar se conoció que existe la posibilidad de oleaje alto de uno a tres metros de altura en algunas zonas de la costa panameña, mientras que para el resto de áreas afectadas en el Pacífico, el oleaje podría superar en 0.3 metros el nivel habitual de la marea.
Las autoridades de Panamá informaron que las alertas pueden disminuir pasadas las horas y dependiendo del comportamiento del sistema. Por ahora, se mantienen haciendo evaluaciones generales para corroborar la magnitud de los daños, pero invitaron a los ciudadanos a mantenerse atentos en caso de que ocurran más réplicas.
Fuente: Con información de France 24, AFP, AP




