Fiscales de Nueva York presentaron nuevos cargos contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por la presunta tortura de ciudadanos estadounidenses y otras personas que estuvieron bajo custodia del Gobierno venezolano durante los últimos años.
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Cada uno enfrenta un cargo adicional de conspiración para cometer tortura, según la acusación formal. Los fiscales sostienen que, desde que Maduro asumió la presidencia en 2013, autorizó el uso de la tortura contra personas específicas y supervisó un sistema que, según la acusación, empleaba la detención arbitraria y la violencia como mecanismos de represión contra opositores políticos.
Barry Pollack, abogado de Maduro, afirmó que el expresidente niega los cargos incluidos en la nueva acusación y espera su juicio.

Maduro y Cilia Flores
Los nuevos señalamientos están relacionados con la detención de más de una decena de ciudadanos estadounidenses en prisiones venezolanas mientras Maduro dirigía el Gobierno. Según las autoridades estadounidenses, varias de estas personas fueron utilizadas como peones políticos y denunciaron condiciones de detención y presuntos actos de tortura.
Entre los casos incluidos en la acusación figura el de un oficial militar venezolano al que, según los fiscales, le aplicaron descargas eléctricas aproximadamente 20 veces con un cable con corriente. También habría recibido golpes en las piernas, la espalda y la cabeza con puños, cinturones y un objeto similar a un tubo.
La acusación sostiene además que fue colgado de las manos y los pies y sometido unas 30 veces a una simulación de ahogamiento conocida como waterboarding.
Otro caso corresponde a un ciudadano estadounidense acusado de participar en una conspiración para asesinar a Maduro. Según la fiscalía, fue detenido y torturado en enero de 2022.
Durante su encarcelamiento, los agentes presuntamente lo golpearon en el rostro y el abdomen, le cubrieron la cara y le arrojaron un líquido nocivo que le provocó vómitos. Posteriormente, según la acusación, fue obligado a ingerirlo.
El hombre fue trasladado posteriormente al centro de detención de Boleita Norte, donde permaneció más de ocho meses. Allí, de acuerdo con la fiscalía, sufrió nuevas torturas, entre ellas descargas eléctricas e inyecciones forzadas de una sustancia que le provocó convulsiones. También habría presenciado la tortura de otros ciudadanos estadounidenses.
La acusación incluye otro caso ocurrido en enero de 2025, meses después de las últimas elecciones presidenciales. Un ciudadano estadounidense fue detenido en su domicilio mientras las autoridades buscaban a otra persona. Los fiscales afirman que fue trasladado a un sótano con una capucha en la cabeza y las manos esposadas a la espalda.
Durante dos días, habría recibido golpes cada hora en la cabeza, el estómago y la cara, provocándole una lesión permanente en un ojo.
Otros estadounidenses también han denunciado abusos durante su permanencia en cárceles venezolanas. Matthew Heath y Osman Khan, liberados en un intercambio de prisioneros en octubre de 2022, alegaron haber sufrido simulacros de ahogamiento, electrocución, amenazas de agresión sexual, aislamiento y uso de drogas que alteraban la mente.
Heath, veterano de la Infantería de Marina de Estados Unidos, intentó quitarse la vida durante su detención.
También están los “6 de Citgo”, seis ejecutivos petroleros estadounidenses detenidos en Venezuela en 2017 y encarcelados durante casi cinco años. En demandas presentadas contra Citgo, Tomeu Vadell, Alirio José Zambrano y José Luis Zambrano afirmaron que fueron sometidos a tortura durante su encarcelamiento.
Los seis permanecieron recluidos en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), organismo que, según un informe de Naciones Unidas citado en la acusación, era responsable de detenciones arbitrarias, malos tratos y tortura contra opositores políticos y sus familiares.

Maduro y Flores fueron capturados en enero durante un operativo militar estadounidense en el palacio presidencial de Caracas. Ambos se han declarado inocentes de los cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo y otros delitos, y permanecen detenidos sin fianza en Nueva York.
Flores tiene prevista una audiencia en la que su abogado solicitará arresto domiciliario antes del juicio. Mientras tanto, el abogado de Maduro cuestiona la legalidad de su detención y sostiene que el expresidente debería tener inmunidad por tratarse de conductas que presuntamente ocurrieron mientras ejercía el cargo.
Fuente: CNN




