El concepto de “farmear aura” dejó de ser una expresión propia de internet para convertirse en un fenómeno que reúne a niños, adolescentes y jóvenes en distintos países de América Latina.
Lo que comenzó como una tendencia vinculada con las redes sociales y los videojuegos ahora también llega a espacios públicos mediante encuentros y competencias en los que los participantes buscan demostrar carisma, confianza y estilo.
Leer más: Madison lidera los nombres de capitales para bebés
El término procede de la palabra inglesa farming, utilizada en videojuegos para describir la acción de recolectar o acumular recursos y experiencia con el objetivo de avanzar. En este nuevo contexto, “aura” se relaciona con aquello que genera admiración, popularidad o impacto entre otras personas.

Farmear aura
La Real Academia Española recoge una definición de “aura” asociada con el “favor, aplauso, aceptación general”, una idea que encaja con el sentido que la expresión adquirió en las plataformas digitales.
“Farmear aura” consiste, en esencia, en desarrollar una personalidad llamativa y presentar una imagen que transmita confianza, serenidad, estilo o cierto aire de misterio.
El fenómeno se ha hecho especialmente visible en videos publicados en redes sociales. Algunas de las acciones que aparecen con mayor frecuencia incluyen movimientos específicos, gestos con los ojos y la boca, señalamientos hacia la mandíbula, pequeños bailes, piruetas y otras destrezas físicas.
No existe una fórmula única para “farmear aura”. Las actuaciones pueden adaptarse a la personalidad de cada participante y combinar seriedad, humor, movimientos corporales o distintas formas de expresión. En muchos casos, la persona construye un personaje para generar una determinada impresión ante quienes observan la performance.
De internet a las calles de América Latina
La popularidad de esta tendencia ha impulsado reuniones presenciales en diferentes países de la región, entre ellos México, Argentina y Honduras. En estos encuentros, los participantes se reúnen para realizar sus actuaciones y, en algunos casos, competir por el reconocimiento del público o de un jurado.
TikTok ha desempeñado un papel importante en la expansión del fenómeno, especialmente entre la generación Z, integrada por personas nacidas entre 1997 y 2010. A la difusión de videos se suma el uso de inteligencia artificial, que permite modificar imágenes y gestos para crear personajes con determinadas características.
Dentro de este universo también aparece el término chad, procedente de un meme y empleado para describir a un hombre atractivo o popular. La transformación digital de rostros y expresiones contribuye a construir representaciones diseñadas para proyectar una determinada imagen de seguridad o atractivo.
La tendencia también ha adquirido fuerza mediante las llamadas “batallas de aura”. Estas actividades trasladan la dinámica de los videos a encuentros entre personas que comparten intereses y buscan mostrar sus habilidades frente a otros participantes.
En Buenos Aires, Argentina, se han organizado encuentros de este tipo, incluido uno previsto en el barrio chino de Belgrano. La convocatoria contempla categorías diferenciadas para menores y mayores de 18 años, además de premios para los tres primeros lugares. Un jurado integrado por cuatro personas será responsable de seleccionar a los ganadores.
Más allá de la competencia, estas reuniones funcionan como espacios de encuentro entre jóvenes con intereses comunes. La tendencia combina entretenimiento, creatividad y socialización, mientras las performances permiten trasladar al mundo físico una práctica que originalmente se desarrolló en internet.
“Farmear aura” representa otro ejemplo de cómo las expresiones nacidas de los videojuegos y las redes sociales pueden adquirir nuevos significados fuera de las pantallas. Su evolución muestra cómo una tendencia digital puede convertirse en una actividad colectiva, con participantes que transforman gestos, movimientos y estilos personales en una forma de entretenimiento compartido.
Fuente: Nota especial





