El éxito de KPop Demon Hunters llevó a Netflix a convertirse en uno de los grandes fenómenos recientes de la animación y la música. Sin embargo, la popularidad de la producción también ha derivado en un conflicto legal que ahora enfrenta a la plataforma con una banda de heavy metal que lleva, durante más de dos décadas, usando un nombre similar.
La empresa Hyde Lane, vinculada a la agrupación estadounidense Demon Hunter, presentó una demanda contra Netflix, Netflix Studios y la promotora de conciertos AEG Presents por el uso del nombre KPop Demon Hunters. Según la acción judicial, la coincidencia entre ambas marcas ya habría provocado confusión entre consumidores, seguidores e incluso profesionales de la industria del entretenimiento.
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El reclamo busca impedir que Netflix continúe utilizando el nombre KPop Demon Hunters en actividades relacionadas con grabaciones musicales, espectáculos en vivo y productos de merchandising. Además, Hyde Lane solicita una compensación económica por daños y perjuicios, aunque el monto exacto no ha sido especificado.
Una disputa por el nombre y la identidad de la banda
Demon Hunter lleva más de 20 años desarrollando su carrera dentro de la escena del rock y el heavy metal. Durante ese tiempo, la agrupación ha construido una identidad propia alrededor de su nombre, con lanzamientos musicales, conciertos y productos promocionales.
Por esta razón, Hyde Lane sostiene que la llegada de KPop Demon Hunters al mercado ha generado un problema que va más allá de una simple coincidencia de palabras.
La demanda argumenta que Netflix habría tenido motivos para conocer la existencia previa de Demon Hunter antes de utilizar el título para su película y los proyectos derivados. Para la empresa, el enorme alcance conseguido por la producción animada aumentó considerablemente el riesgo de que el público relacione por error a la banda de heavy metal con el universo creado por Netflix.
La situación se volvió más compleja después del éxito de la película y de la expansión de la marca hacia otros formatos, incluyendo música, mercancía y presentaciones en vivo.

Hyde Lane considera que la enorme capacidad comercial y promocional de Netflix ha terminado por colocar a la banda en una posición difícil, pese a que Demon Hunter comenzó a utilizar su identidad mucho antes de la aparición de KPop Demon Hunters.
Uno de los casos incluidos en la demanda busca demostrar cómo, según la empresa, la similitud entre los nombres ya habría generado confusión real entre los consumidores.
El documento judicial menciona a un comprador que pagó 500 dólares por entradas de primera categoría para un concierto de Demon Hunter en Albany, Nueva York. Posteriormente, el cliente habría solicitado un reembolso al descubrir que no había adquirido boletos para el espectáculo en vivo relacionado con KPop Demon Hunters.
Según el reclamo, la persona explicó que necesitaba recuperar el dinero para poder comprar entradas para lo que consideraba el espectáculo “auténtico” de KPop Demon Hunters.
Para Hyde Lane, este episodio es una muestra concreta de que parte del público no logra distinguir claramente entre la banda de rock y el proyecto musical asociado con la producción de Netflix.
La demanda también señala otros ejemplos de posibles confusiones. Entre ellos se encuentra el caso de un productor de televisión que se habría comunicado con representantes de Demon Hunter creyendo que estaba contactando a las personas responsables de KPop Demon Hunters.
Además, la compañía asegura que en las redes sociales es frecuente que usuarios etiqueten a la banda de heavy metal en publicaciones relacionadas con la película y sus personajes.

Caso Demon Hunter sigue sin conclusiones
En la demanda, Hyde Lane cuestiona que, pese a haber construido su marca durante décadas, ahora se vea obligada a enfrentar una situación en la que su identidad comercial podría quedar opacada por el éxito de una producción mucho más conocida a nivel internacional.
La compañía sostiene que el problema no se limita a que los nombres sean parecidos. El conflicto también está relacionado con el hecho de que ambas marcas están vinculadas al mundo de la música y al entretenimiento, lo que, según la demanda, aumenta las posibilidades de confusión.
En otras palabras, una persona que escucha hablar de un nuevo lanzamiento, un concierto o productos relacionados con Demon Hunters podría interpretar que existe alguna relación entre la veterana banda de heavy metal y el exitoso proyecto de Netflix.
La disputa podría centrarse, entre otros aspectos, en determinar hasta qué punto los nombres son suficientemente similares como para causar confusión y si el uso de KPop Demon Hunters afecta los derechos comerciales que Demon Hunter ha desarrollado durante años.
Fuente: Con información de ForbesMX





