La administración del presidente Donald Trump anunció una nueva restricción que impedirá utilizar fondos federales de Medicaid y del Programa de Seguro Médico para Niños, conocido como CHIP, para cubrir determinados tratamientos de reafirmación de género en menores de edad.
La medida forma parte de la política impulsada por Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025 y representa uno de los cambios más importantes de su administración en relación con la atención médica de niños y adolescentes transgénero.
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La restricción de Medicaid afectará directamente a menores y familias de bajos ingresos que dependen de Medicaid o CHIP para acceder a servicios de salud. Según los alcances de la nueva norma, los fondos federales ya no podrán utilizarse para financiar bloqueadores de la pubertad, terapias hormonales ni procedimientos quirúrgicos relacionados con la transición de género en personas menores de 18 años.
En el caso del programa CHIP, la medida puede extenderse a algunos beneficiarios de hasta 19 años, dependiendo de las condiciones de cobertura establecidas por el programa.
Trump celebra la medida y defendió la protección de los niños
Tras conocerse la decisión, Trump celebró públicamente la nueva política y defendió la prohibición del uso de dinero federal para este tipo de tratamientos.
El mandatario aseguró que los contribuyentes estadounidenses ya no tendrán que financiar cirugías o tratamientos hormonales para menores relacionados con la transición de género. Además, sostuvo que la medida busca proteger a niños y adolescentes que, según su postura, no podrían tomar decisiones médicas importantes a una edad temprana.
Trump ha convertido la limitación de los tratamientos de afirmación de género para menores en uno de los puntos centrales de su agenda política. Desde el inicio de su segundo mandato, su administración ha impulsado diferentes acciones destinadas a restringir el acceso de menores a determinados servicios médicos relacionados con la identidad de género.
La nueva norma, sin embargo, se concentra específicamente en el uso de recursos federales dentro de Medicaid y CHIP, dos programas que ofrecen cobertura médica a millones de familias de bajos ingresos en Estados Unidos.

¿Qué tratamientos dejarán de recibir fondos federales?
La restricción abarca varios tipos de atención médica utilizados en algunos tratamientos de reafirmación de género. Entre ellos se encuentran los bloqueadores de la pubertad, medicamentos utilizados para retrasar temporalmente el desarrollo de determinados cambios físicos; las terapias hormonales y las cirugías relacionadas con la transición de género.
Las autoridades federales señalaron que la norma está dirigida a impedir que los recursos aportados por el gobierno federal sean utilizados para financiar estos procedimientos en menores de edad.
Sin embargo, la prohibición no significa necesariamente que todos los estados estén obligados a eliminar por completo estos servicios de sus programas. Los gobiernos estatales conservarían la posibilidad de utilizar recursos propios para financiar determinados tratamientos, siempre que decidan hacerlo y que sus políticas estatales lo permitan.
Este punto podría generar diferencias importantes entre los estados, ya que algunos podrían mantener la cobertura con fondos locales, mientras otros optarían por aplicar restricciones más amplias.
Por otra parte, y entre los aspectos destacados de la norma se establece que los servicios de salud mental no formen parte de la restricción.
Esto significa que los menores diagnosticados con disforia de género podrán continuar accediendo a atención psicológica o psiquiátrica cubierta por los programas correspondientes.
De esta forma, la cobertura para consultas, evaluación profesional y otros servicios de apoyo psicológico no se ven afectadas directamente por la nueva política federal.

Norma sobre prohibición de Medicaid entra en vigor en octubre
La decisión fue respaldada por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, conocidos como CMS. El administrador de la agencia, Mehmet Oz, defendió la medida y afirmó que la prioridad debe ser proteger la salud de los menores a largo plazo.
Según la posición expresada por la administración federal, la decisión responde a evaluaciones realizadas por el Departamento de Salud y Servicios Humanos y forma parte de una revisión más amplia sobre los tratamientos médicos disponibles para niños y adolescentes.
Las autoridades sostienen que el objetivo es impedir el uso de recursos federales para procedimientos que consideran innecesarios o demasiado agresivos para pacientes menores de edad.
La norma tiene previsto entrar en vigor el 13 de octubre. Además, contempla un periodo de transición de seis meses, hasta abril de 2027, durante el cual algunos pacientes que ya reciben tratamientos hormonales podrán pasar por un proceso gradual de suspensión con financiamiento federal.
Fuente: Con información de El Político





