En los últimos años, el champú sin sal se ha vuelto muy popular en el mundo del cuidado del cabello. Se promociona como una opción más suave, ideal para mantener tratamientos como el alisado o para evitar el daño capilar.
Pero ¿realmente es el mejor producto para todos los tipos de cabello o es solo una tendencia más? Pues, depende del tipo de cabello, de los tratamientos que se utilicen y de lo que realmente necesite el cuero cabelludo en una rutina diaria.
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De acuerdo con los expertos en el cuidado capilar, el champú sin sal no contiene sulfatos o sales fuertes, como el lauril sulfato de sodio. Estos ingredientes son los que generan mucha espuma y ayudan a limpiar profundamente el cuero cabelludo.
Los champús sin sal suelen tener fórmulas más suaves, con menos agentes espumantes y, en muchos casos, incluyen ingredientes hidratantes.

¿Por qué el champú sin sal es uno de los más usados?
El auge del champú sin sal está relacionado con los tratamientos capilares modernos, como:
- Alisados con keratina
- Tinturas frecuentes
- Decoloraciones
- Tratamientos de hidratación profunda
Estos procedimientos debilitan el cabello, y los champús tradicionales, al tener una limpieza más fuerte, pueden hacer que el efecto dure menos o que el cabello se reseque más rápido.
Por eso, muchas personas empezaron a buscar alternativas más suaves que ayudaran a mantener los resultados por más tiempo. El error, según los profesionales en el cuidado capilar, es que comenzaron a usar el producto sin evaluar el tipo de cabello y sin tener ningún tipo de tratamiento.
Es decir, cientos de mujeres y hombres comenzaron a usar este tipo de champú de forma diaria, sin evaluar su funcionalidad para el cuero cabelludo. Cada hebra es diferente y no todos los cueros cabelludos pueden utilizar el mismo producto.
Muchas personas incluso combinan productos: usan champú sin sal algunos días y champú tradicional en otros, dependiendo de sus necesidades. Y esto tampoco suele ser funcional para el cuidado del cabello.
Los cabellos resecos, con fragilidad, caspa o exceso de grasa son el resultado de usar champú sin sal y mezclarlo con mascarillas inadecuadas o exceso de calor o fijador.

Champú sin sal: cuándo usarlo
Los profesionales sugieren que el champú sin sal es una buena opción para aquellos que:
- Tienen el cabello teñido o con tratamientos químicos.
- Tienen cabello seco o quebradizo.
- Se quiere una limpieza más suave.
- El cuero cabelludo es sensible.
En cambio, el champú sin sal no es una opción para aquellas personas que tienen el cabello graso, utilizan muchos productos de peinado de forma recurrente como geles, fijadores, ceras, entre otros.
Más que ser considerado el mejor producto, es una alternativa útil dentro de muchas opciones. No es mágico ni garantiza un cabello perfecto por sí solo, pero ayuda mucho en ciertos casos, específicamente cuando se busca suavidad y cuidado después de tratamientos químicos.
La clave está en conocer el tipo de cabello y entender qué necesita en realidad. A veces la hebra requiere mayor hidratación o una limpieza más profunda o probablemente requiere un equilibrio o menos productos agresivos.
El champú sin sal utilizado en cueros cabelludos irritados o con mayor sensibilidad, pueden notar molestias al usar este tipo de producto. Lo mejor es buscar la orientación de un estilista.

No todas las marcas son aceptables
Según las sugerencias de los profesionales, no todas las marcas de champú de este tipo son aceptables. No porque no puedan cumplir funciones, sino que no todos están 100 % libres de sulfatos o sales fuertes.
Así que antes de comprar un producto como este, es fundamental verificar que son libres de sulfatos y garantizan un 100 % de pureza para el cuidado capilar.
Fuente: inStyle





