Si hay una receta capaz de representar la esencia de la gastronomía venezolana, esa es la de los tequeños. Este popular pasapalo ha conquistado generaciones gracias a su combinación de queso blanco fresco y una masa dorada que resulta difícil de resistir.
Ya sea para una fiesta, un desayuno especial o una merienda, los tequeños siempre encuentran un lugar en la mesa.
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En Venezuela, prácticamente toda celebración importante incluye una bandeja de tequeños. Su presencia es tan habitual que muchas personas consideran impensable organizar una reunión sin ellos. No solo destacan como aperitivo, sino que también son una opción frecuente en cafeterías escolares, panaderías y puestos de comida.

Aunque los tradicionales se elaboran con queso blanco fresco, hoy también puedes encontrar versiones rellenas de guayaba con queso, chocolate, plátano maduro con queso, jamón y queso e incluso variedades inspiradas en el pan de jamón venezolano.
La buena noticia es que prepararlos en casa resulta más sencillo de lo que parece. Con algunos ingredientes básicos y siguiendo ciertos consejos durante el armado, podrás obtener tequeños dorados, crujientes por fuera y suaves por dentro.
Ingredientes
Para aproximadamente 35 unidades necesitarás:
- 4 tazas (480 gramos) de harina de trigo todo uso.
- 1 cucharadita (4 gramos) de levadura instantánea.
- 2 cucharaditas (8 gramos) de azúcar.
- 1 ½ cucharaditas (8 gramos) de sal.
- 1 taza (250 mililitros) de agua a temperatura ambiente.
- 7 cucharadas (98 gramos) de mantequilla o margarina derretida.
- 500 gramos aproximadamente de queso blanco fresco.
- Aceite suficiente para freír.
Paso a paso para preparar los tequeños
- Pon en un recipiente dos tazas de harina junto con la levadura, el azúcar y la sal. Mezcla bien los ingredientes secos.
- Agrega el agua y la mantequilla derretida. Comienza a mezclar con un tenedor o con las manos.
- Incorpora poco a poco el resto de la harina mientras amasas. Es posible que no necesites utilizar toda la cantidad indicada.
- Amasa durante varios minutos hasta obtener una masa suave, elástica y que no se adhiera a las manos ni a la superficie de trabajo.
- Coloca la masa en un recipiente ligeramente enharinado, cúbrela y déjala reposar en la nevera durante 30 minutos.
- Mientras la masa descansa, corta el queso en palitos de aproximadamente seis a ocho centímetros de largo.
- Divide la masa en dos partes. Mantén una cubierta mientras trabajas con la otra.
- Estira la masa formando un rectángulo de unos 30 centímetros de largo y procura que quede relativamente fina.
- Dobla la masa como si fuera una carta y corta tiras de aproximadamente dos centímetros de ancho.
- Despliega las tiras y espolvoréalas con un poco de harina para evitar que se peguen entre sí.
- Toma una tira y envuelve completamente cada palito de queso. Continúa enrollando en diagonal y superponiendo ligeramente cada vuelta sobre la anterior.
- Asegura bien los extremos y rueda cada tequeño sobre la mesa para sellar la masa correctamente.
- Coloca los tequeños armados sobre una bandeja ligeramente enharinada.
- Fríelos en abundante aceite caliente hasta que estén uniformemente dorados.
- Sirve inmediatamente para disfrutar del queso fundido y la textura crujiente de la masa.

Para evitar que los tequeños se abran durante la fritura, procura que cada vuelta de masa cubra parcialmente la anterior. Además, sellar bien los extremos y rodarlos sobre la superficie de trabajo ayuda a mantener el relleno en su lugar.
Si no consigues queso blanco venezolano, puedes utilizar alternativas como queso blanco puertorriqueño o queso de Oaxaca, opciones que ofrecen una textura similar y buenos resultados durante la cocción.
Otra ventaja es que puedes prepararlos con anticipación. Una vez armados, se conservan en refrigeración durante un par de días o pueden congelarse durante semanas. Para almacenarlos correctamente, colócalos en recipientes separados por capas de papel encerado o papel para hornear.
Al momento de servirlos, acompáñalos con guasacaca, salsa de ajo, salsa rosada o cualquier otra salsa de tu preferencia. Así disfrutarás de uno de los bocados más queridos de la cocina venezolana, perfecto para compartir en cualquier ocasión.
Fuente: Bizcochos y sancochos





