En muchos hospitales infantiles de Estados Unidos hay médicos, enfermeras, especialistas y equipos tecnológicos preparados para atender a niños con enfermedades complejas. Pero, en medio de tratamientos difíciles y largas jornadas médicas, también existen unos trabajadores muy especiales que se han convertido en aliados emocionales para cientos de pacientes: los perros de terapia.
Estos animales son entrenados para trabajar en entornos hospitalarios y actualmente están transformando la experiencia de los niños que enfrentan enfermedades, cirugías o tratamientos prolongados.
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Su presencia no solo brinda alegría y compañía, sino que también ayuda a reducir el estrés y el miedo frente a las circunstancias médicas graves.
Cada vez son más los hospitales infantiles en Estados Unidos que incorporan programas permanentes de perros de terapia, convencidos de que el apoyo emocional es tan importante como la atención médica.

Hospitales que apuestan por programas con perros de terapia
Centros médicos reconocidos como el hospital infantil Mount Sinai Kravis de Nueva York, el hospital Norton de Kentucky y el centro infantil de San Luis llevan años trabajando con programas que incluyen perritos profesionales.
Recientemente, el centro Infantil Johns Hopkins, en Maryland, se sumó a este tipo de programa que, sin duda, será de beneficio para los niños.
El personal accede a las mascotas a través de las organizaciones sin fines de lucro especializadas en criar y entrenar perros para trabajo hospitalario. Canine Companions y Canine Assistants son algunas de las organizaciones más conocidas y esta última ha entregado más de 80 perros a hospitales infantiles de todo el país.
Tras obtener a los amigos peludos, la dinámica de trabajo es sencilla. En muchos casos, los animales viven junto a sus cuidadores, quienes forman parte del personal hospitalario.
Ambos trabajan diariamente acompañando a pacientes en distintas áreas del hospital.

Su labor incluye apoyar a pacientes durante procedimientos médicos, ayudar a reducir la ansiedad antes de una cirugía y motivar a los menores a participar en terapias físicas o ejercicios de recuperación.
Los perros también tienen acceso a unidades de salud conductual, áreas de rehabilitación y programas de protección infantil, al mismo tiempo que participan en actividades recreativas y educativas dentro de los hospitales.
Algunos aparecen en videos transmitidos en las habitaciones de los pacientes o protagonizan campañas internas para ayudar a explicar tratamientos médicos de una forma menos aterradora para los niños.
En varios centros médicos existen buzones donde los pequeños pacientes pueden dejar cartas y dibujos dedicados a los perros. Una actividad que ayuda a sobrellevar la estadía en el caso de los niños que deben estar internados durante semanas o meses.
Kerri Rodríguez, directora del laboratorio de vínculo humano-animal de la universidad de Arizona, explicó que estos animales logran crear un ambiente más cálido dentro de los hospitales infantiles.
Asimismo, destacó que los peludos ofrecen una sensación de normalidad dentro de espacios que muchas veces resultan fríos o intimidantes para los pequeños pacientes.

Beneficios comprobados por la ciencia
Un estudio publicado en el Journal of Pediatric Nursing destacó que este tipo de terapias benefician el control del dolor y la ansiedad en niños y adolescentes.
El texto expone que los perros entrenados para espacios hospitalarios pueden ayudar en el desarrollo de estabilidad emocional, específicamente en aquellos pacientes que pasan largos periodos hospitalizados por cáncer u otras enfermedades severas.
Si bien mantener estos programas implica gastos importantes en alimentación, atención veterinaria y entrenamiento, muchos hospitales consideran que los beneficios justifican completamente la inversión.
De hecho, gran parte de los fondos proviene de donaciones, campañas comunitarias y subvenciones especiales que ayudan a costear la presencia de profesionales peludos.
El éxito de estos programas sigue creciendo y se estima que continuarán expandiéndose en otros centros de atención infantil del país.
Fuente: Univisión





