La plancha abdominal se ha convertido en uno de los ejercicios más populares para fortalecer el cuerpo sin necesidad de máquinas ni rutinas complejas.
Aunque muchas personas creen que la clave está en aguantar varios minutos inmóviles, expertos de la Escuela de Medicina de Harvard y especialistas en trabajo muscular aseguran que la efectividad del ejercicio no depende de soportar largas sesiones, sino de ejecutar correctamente la postura y mantener una buena técnica.
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Durante años, las planchas han ganado fama por su capacidad para trabajar el abdomen, la espalda y los glúteos de forma simultánea. A diferencia de los abdominales tradicionales, este ejercicio isométrico no se centra únicamente en una zona específica, sino que activa gran parte de la musculatura central del cuerpo.

Plancha abdominal
Los doctores de la Escuela de Medicina de Harvard explicaron en el informe Core exercises que las planchas representan una de las opciones más efectivas para fortalecer la musculatura abdominal profunda.
Según el documento, este ejercicio permite trabajar de manera equilibrada el abdomen y la espalda, incluyendo también los glúteos, algo que no ocurre con movimientos clásicos como los crunchs.
El interés por las planchas también ha crecido debido a los impresionantes récords alcanzados por algunas personas. La actriz Jennifer Aniston, por ejemplo, ha asegurado que puede mantener la postura durante 10 minutos.
Sin embargo, existen marcas mucho más extremas, como la conseguida por el checo Josef Šálek, quien logró permanecer en plancha durante 9 horas, 38 minutos y 47 segundos en la categoría masculina.
En la categoría femenina, la canadiense DonnaJean Wilde alcanzó un tiempo de 4 horas, 30 minutos y 11 segundos. Aunque estas cifras parecen extraordinarias, los especialistas coinciden en que no son necesarias para obtener beneficios físicos.
De hecho, el doctor Stuart McGill, profesor emérito de la Universidad de Waterloo, en Canadá, y considerado uno de los mayores expertos en el trabajo de la musculatura del “core”, sostiene que las planchas deberían durar mucho menos tiempo.
Las recomendaciones del especialista, respaldadas también por la División de Salud de Harvard, indican que las series ideales deben mantenerse entre 10 y 30 segundos, acompañadas de pausas breves de entre dos y tres segundos.
La razón principal es que ese intervalo permite conservar una postura adecuada y evitar errores que pueden aumentar el riesgo de lesiones. Cuando una persona permanece demasiado tiempo en plancha, la fatiga comienza a afectar la alineación corporal y aparecen movimientos incorrectos que pueden perjudicar especialmente la zona lumbar.
Entre los errores más comunes se encuentra dejar caer el trasero, una posición que genera presión excesiva sobre la espalda baja. También es frecuente elevar demasiado la cadera, perder la alineación del cuello o arquear la espalda.
Los especialistas aseguran que, en lugar de aumentar los minutos de duración, resulta mucho más efectivo introducir variantes que incrementen la intensidad del ejercicio sin comprometer la técnica.
Entre esas modificaciones se encuentran las planchas con apoyo en una sola pierna, los ejercicios alternando un brazo, la plancha alta con toques de hombro, los desplazamientos laterales y las variantes que incorporan rodillas al pecho.
La postura correcta sigue siendo el aspecto más importante del ejercicio. Para realizar una plancha frontal adecuada, la persona debe colocarse boca abajo y elevar el cuerpo apoyándose en los antebrazos o en las manos, además de las puntas de los pies.
La cabeza, los hombros, la cadera y los pies deben permanecer alineados en todo momento. Además, el trabajo muscular debe sostenerse principalmente desde el abdomen y los glúteos, evitando tensiones innecesarias en cuello, hombros o cadera.

Otro punto fundamental es mantener la neutralidad pélvica. Esto significa que el trasero no debe elevarse ni hundirse, sino permanecer alineado con el resto del cuerpo.
Los expertos también recomiendan evitar mirar hacia arriba o dirigir la vista hacia el ombligo, ya que ambas posiciones afectan la alineación cervical. Del mismo modo, aconsejan abrir el pecho y evitar encorvar la espalda para favorecer una postura más estable y segura.
Ante cualquier molestia o dolor, lo más recomendable es detener el ejercicio y optar por una versión más sencilla. La clave no está en resistir durante horas, sino en ejecutar correctamente el movimiento y convertir la plancha abdominal en una herramienta efectiva para fortalecer el cuerpo de forma segura y equilibrada.
Fuente: El Mundo





