Para enfrentar el problema, los sistemas públicos que superan regularmente el límite legal de nitratos deben notificar a los residentes y aplicar tratamientos de limpieza, aunque estos procesos suelen ser costosos y muchas veces ese gasto termina trasladándose al consumidor.
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Más de 62 millones de estadounidenses, es decir, aproximadamente uno de cada cinco habitantes, podrían estar expuestos a niveles potencialmente peligrosos de nitratos en el agua del grifo, según un nuevo informe que ha encendido las alertas sobre la calidad del agua potable en Estados Unidos.

Nitratos
Los nitratos son compuestos formados por nitrógeno y oxígeno que se encuentran de manera natural en el aire, el agua, el suelo y las plantas.
Sin embargo, se convierten en un problema para la salud cuando los fertilizantes ricos en nitrógeno utilizados en la agricultura son arrastrados por la lluvia hacia las aguas subterráneas, arroyos y ríos, terminando en los sistemas públicos de abastecimiento de agua.
Al ser invisibles, insípidos e inodoros, muchas personas consumen agua contaminada sin saberlo.
Según el informe publicado por el Environmental Working Group (EWG), la exposición a bajas concentraciones de nitratos en el agua potable se ha relacionado con enfermedades de la tiroides, cáncer gástrico, renal, de vejiga y de colon, además de partos prematuros y defectos congénitos.
Uno de los casos más llamativos se encuentra en Des Moines, Iowa, considerada una de las zonas más afectadas por este problema.
Allí, los niveles de nitratos en los ríos locales son tan altos que la ciudad tuvo que construir una de las plantas de eliminación de nitratos más grandes del mundo, cuyo funcionamiento supera los 10,000 dólares diarios.
La preocupación también ha llegado a los más jóvenes. Ben, un adolescente de 13 años de esa ciudad, escribió una carta y un poema a su congresista local para expresar su inquietud por la calidad del agua. En su mensaje recordó que antes podía beber agua del grifo sin temor, pero ahora considera que representa un problema de salud.
Las normas federales actuales sobre nitratos fueron establecidas en 1962 y fijan el límite de seguridad en 10 miligramos por litro. Sin embargo, cada vez más estudios revisados por expertos han encontrado asociaciones con efectos negativos para la salud incluso en concentraciones mucho menores, de 5, 3 e incluso 2 miligramos por litro.
Para medir el alcance del problema, los investigadores utilizaron la base de datos de agua del grifo del EWG, que recopila información de casi 50,000 sistemas públicos de agua en todo el país. El análisis incluyó mediciones entre 2021 y 2023 en ciudades y pueblos de los 50 estados.
El resultado mostró que más de 6,000 sistemas comunitarios de agua, que abastecen a más de 62.1 millones de personas, registraron niveles iguales o superiores a 3 miligramos por litro. Además, más de 3,200 de esos sistemas alcanzaron o superaron los 5 miligramos por litro, una cifra vinculada con cáncer colorrectal y de ovario.
Entre las grandes ciudades que registraron niveles iguales o superiores a 3 miligramos por litro se encuentran Los Ángeles, Phoenix, Filadelfia, Las Vegas, San José y Columbus. El Departamento de Agua y Energía de Los Ángeles, que abastece a casi cuatro millones de personas, reportó este nivel en 255 ocasiones.
El informe también señala situaciones más graves. Más de tres millones de personas abastecidas por 606 sistemas estuvieron expuestas a niveles iguales o superiores al límite legal de 10 miligramos por litro. Setenta de esos sistemas superaron los 20 miligramos por litro y otros 21 alcanzaron 30 miligramos por litro o más.
En algunos casos extremos, como un pequeño sistema cerca de Dinuba, California, se registraron hasta 50 miligramos por litro, el nivel más alto del país. Fresno, California, también aparece entre las ciudades afectadas, con más de medio millón de personas consumiendo agua con hasta 14 miligramos por litro.
Los expertos explican que gran parte de esta contaminación proviene de pozos subterráneos alimentados por estiércol de ganado y fertilizantes agrícolas. Sin las medidas de protección adecuadas, el agua de lluvia y de riego arrastra estos compuestos hacia el subsuelo y también hacia ríos y embalses que abastecen a ciudades enteras.
Para enfrentar el problema, los sistemas públicos que superan regularmente el límite legal de nitratos deben notificar a los residentes y aplicar tratamientos de limpieza, aunque estos procesos suelen ser costosos y muchas veces ese gasto termina trasladándose al consumidor.
Como solución doméstica, los especialistas recomiendan sistemas de ósmosis inversa instalados en el grifo de agua fría de la cocina. Este método permite filtrar hasta el 99 % de los contaminantes y se considera la mejor opción para beber, cocinar y preparar café.
Los expertos también advierten que el agua embotellada no siempre es una mejor alternativa, ya que suele estar menos regulada que el agua del grifo. Por eso, conocer la calidad del agua que llega al hogar se ha convertido en una prioridad para millones de familias.
Fuente: CNN





