España atraviesa, según los principales expertos en psiquiatría y salud mental, un momento crítico que va más allá de una simple tendencia alcista en consultas.
La demanda de atención psicológica y psiquiátrica ha crecido de forma sostenida en los últimos años, impulsada por múltiples factores sociales, sanitarios y culturales.
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Una situación que lamentablemente no puede ser atendida con eficiencia debido a que los recursos son insuficientes.
La Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM) notificó que el país cuenta actualmente con una media de 12 psiquiatras por cada 100,000 habitantes. La cifra es inferior a los 18-20 profesionales por 100,000 habitantes que se manejan como promedio en Europa.
Esta insuficiencia no solo genera largas listas de espera, sino que condiciona la calidad de la atención clínica. Muchos profesionales no disponen del tiempo necesario para establecer una relación terapéutica sólida o para realizar un seguimiento adecuado de sus pacientes.
Todo esto eleva la preocupación de los profesionales, tomando en cuenta que hay muchos casos de trastornos complejos como la depresión grave, trastornos de ansiedad o del espectro psicótico que no están bajo seguimiento.

España presionada y sin suficientes manos
Según la presidenta de SEPSM, Marina Díaz Marsá, los trastornos depresivos, de ansiedad y del sueño son los más presentes en las consultas. Los pacientes más frecuentes son adolescentes y jóvenes, así como adultos mayores.
Díaz Marsá explicó que en lo que respecta a los jóvenes, muchos desarrollan estados deplorables debido a la precariedad laboral, dificultades económicas, consumo de drogas, entre otras.
Asimismo, dijo que el impacto de las redes sociales contribuye a incrementar los malestares.
Algunos analistas subrayan que hay un componente estructural: las sociedades modernas, con ritmos acelerados y objetivos constantemente reforzados, fomentan estrés crónico, frustración y una percepción debilitada del bienestar.
Ante una crisis de este nivel, España no cuenta con suficientes expertos que puedan brindar atención de salud mental de calidad a todos los que la necesitan.
Sin obviar que existe un envejecimiento de la plantilla profesional y la fuga de especialistas jóvenes, que deciden salir hacia otros países europeos en busca de mejores condiciones. Todo esto tensiona aún más el sistema que se encuentra al límite.

¿Qué soluciones existen?
El Ministerio de Sanidad de España anunció un plan de acción de salud mental 2026-2027 y de prevención del suicidio con una alta inversión. Pero los expertos creen que esto es poco para atender la demanda que sigue creciendo.
De hecho, muchos consideran que no se trata de buscar más especialistas o clínicas, sino acciones concretas para acompañar a los pacientes en diferentes partes del país.
A juicio de las organizaciones sin fines de lucro que brindan atención de salud mental sin costo, es necesario que existan grupos de apoyo y programas de escucha activa. La idea es que jóvenes, adultos y hasta niños puedan acceder a acompañamientos guiados sin complicaciones.
Por otra parte, algunos abogan por crear actividades sociales en donde las personas puedan disfrutar, distraerse e incluso hacer amistades nuevas. La intención es prevenir y mitigar el sufrimiento psíquico leve y moderado.

Más mecanismos de ayuda
La SEPSM comunicó que España requiere, entre otras cosas, una innovación en psiquiatría para avanzar hacia una atención más precisa, personalizada y basada en la evidencia.
En concreto, subrayaron la importancia de la inversión, de la necesidad de tener más profesionales, pero también de la investigación. A través de esta, es posible desarrollar nuevas estrategias farmacológicas y alcanzar la consolidación de terapias biológicas.
Como todo, los expertos creen que, entre los retos inmediatos, destaca la necesidad de mejorar la medición de resultados en salud. Así como asegurar la equidad territorial en el acceso a la innovación.
Fuente: Infosalus





