Los fuertes terremotos que sacudieron el norte de Venezuela dejaron una nueva preocupación para los organismos humanitarios: la situación de miles de mujeres embarazadas que necesitan atención médica urgente.
De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) aproximadamente 36,700 mujeres embarazadas se encuentran entre la población afectada por los terremotos y lidian con mayores riesgos debido a las dificultades para acceder a controles médicos.
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Asimismo, el organismo indicó que cerca de 4,000 de estas mujeres tienen previsto dar a luz durante el mes de agosto, lo que aumenta la necesidad de garantizar asistencia médica adecuada para evitar complicaciones durante los partos y proteger la vida de madres y recién nacidos.
La ONU calificó la situación como una “grave emergencia humanitaria” y pidió apoyo económico internacional para fortalecer la respuesta en las zonas afectadas.

Daños en hospitales complican la atención médica
Los terremotos registrados el pasado 24 de junio, con magnitudes de 7.2 y 7.5, provocaron importantes daños en varias regiones del país y pusieron bajo presión a un sistema de salud deteriorado y sin capacidad de respuesta.
Según el UNFPA, al menos 38 centros sanitarios resultaron afectados por los movimientos telúricos, lo que redujo aún más la capacidad de atención en hospitales públicos y centros médicos locales.
La organización explicó que la reducción de espacios disponibles y la afectación de la infraestructura sanitaria limitan el acceso de las mujeres embarazadas a servicios esenciales como los controles prenatales y atención de emergencia.
“Mantener la atención obstétrica y neonatal de emergencia constituye una prioridad humanitaria urgente”, señaló el organismo, al destacar la importancia de garantizar servicios médicos continuos durante los primeros meses posteriores al desastre.

Ante la magnitud de la crisis, el UNFPA hizo un llamado a los países y organizaciones donantes para recaudar 10 millones de dólares.
Estos recursos serían destinados a mantener programas de salud reproductiva, atención materna, planificación familiar y protección para las personas más vulnerables durante los primeros tres meses de respuesta humanitaria.
Entre las acciones prioritarias se encuentran la entrega de suministros médicos, el fortalecimiento de los servicios de atención obstétrica, el apoyo a clínicas afectadas y la asistencia especializada para mujeres que hayan sufrido situaciones de violencia.
La agencia también trabaja para garantizar atención psicológica y acompañamiento a las personas afectadas por el impacto emocional provocado por los terremotos.
Riesgos para mujeres embarazadas en refugios temporales
Además de los problemas relacionados con la atención médica, la ONU alertó sobre las condiciones en los refugios donde miles de personas permanecen después de perder sus viviendas o abandonar zonas consideradas peligrosas.
Actualmente, más de 10,000 personas se encuentran alojadas en refugios temporales, donde las condiciones de privacidad, iluminación y seguridad todavía presentan dificultades. Entre estos refugios también hay mujeres embarazadas.
El UNFPA advirtió que situaciones como el hacinamiento, la separación familiar y la falta de espacios adecuados pueden aumentar los riesgos de violencia basada en género, específicamente contra mujeres en embarazo o no, adolescentes y personas con discapacidad.
Por esta razón, la organización destacó la necesidad de crear entornos seguros y facilitar el acceso a servicios de apoyo para quienes puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad.

Hasta ahora, un poco más de 14,000 personas están distribuidas en 87 campamentos transitorios, de acuerdo con información oficial.
La situación ha obligado a organismos internacionales a coordinar esfuerzos para responder a las necesidades más urgentes, entre ellas alimentación, atención médica, agua potable y protección para los grupos más afectados.
Para los organismos humanitarios, las mujeres embarazadas representan uno de esos grupos que requiere mayor atención después de un desastre natural. La falta de controles médicos o retrasos en la atención durante una emergencia aumentan los riesgos tanto para las madres como para los bebés.
El UNFPA insiste en que garantizar servicios de salud materna no solo es una respuesta médica, sino también una medida de protección y prevención frente a posibles consecuencias graves.
Fuente: Con información de EFE





