Cada abril se conmemora el Workplace Violence Awareness Month, una iniciativa que invita a reflexionar sobre la seguridad y el bienestar en el entorno laboral.
Aunque tradicionalmente se asocia con la prevención de agresiones físicas o verbales, actualmente el concepto se amplía para incluir otras formas de afectación menos visibles, como el estrés crónico, la ansiedad y el desgaste emocional.
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En este contexto y a propósito del Workplace Violence Awareness Month, un estudio reciente de Suzuki Law Offices pone el foco en una realidad cada vez más común y es el impacto del trabajo remoto en la salud mental y en el equilibrio entre la vida personal y laboral.

Workplace Violence Awareness Month: la frontera que desapareció
Durante años, la oficina cumplió una función clave más allá de lo laboral y es que marcaba un límite claro entre el trabajo y la vida personal. Salir de casa implicaba entrar en modo trabajo, y regresar era una señal de desconexión.
Con la expansión del trabajo a distancia, esa frontera prácticamente desapareció y es precisamente esto lo que está generando graves problemas.
Según el estudio de Suzuki Law Offices, las personas que trabajan de forma remota a tiempo completo han experimentado:
- Un aumento del 20 % en el conflicto entre la vida laboral y personal
- 15 % más de ansiedad
- 12 % más de estrés
Estas cifras reflejan un problema estructural y es que el hogar no fue diseñado para absorber todas las demandas del trabajo moderno.
Por otra parte, la investigación también puntualizó que existe un incremento del 18 % en aislamiento social y esto se evidencia no solo en Estados Unidos, sino también en otros países.
“El problema se intensifica en grupos específicos. Los trabajadores jóvenes, que suelen depender más del contacto social para desarrollarse profesionalmente, y los cuidadores, que deben equilibrar múltiples responsabilidades en el mismo espacio, son los más afectados”, refiere el estudio.
Atender una videollamada mientras un niño juega en la misma habitación, no es trabajo de calidad ni tiempo familiar de calidad. Es una mezcla constante que termina generando frustración y culpa.

Falta de estructura
El estudio también expuso que el 41 % de los trabajadores siente que carece de procedimientos claros, capacitación o estructura en el entorno remoto. Esta sensación de desorganización no solo afecta la productividad, sino también la percepción de seguridad laboral.
En el marco del Workplace Violence Awareness Month, este tipo de situaciones se consideran factores de riesgo, ya que un entorno caótico puede aumentar la tensión, los conflictos y el desgaste emocional.
Cuando no hay reglas claras ni límites definidos, el trabajo puede extenderse indefinidamente, invadiendo espacios que deberían ser de descanso.
Un aspecto clave que destacaron los expertos en salud mental consultados por la firma, es que el cerebro necesita cambios de contexto para recuperarse. La separación física entre el trabajo y el hogar ayudaba a marcar esos momentos.
Actualmente muchas personas trabajan, comen y descansan en el mismo lugar, utilizando incluso el mismo dispositivo. Esto dificulta la desconexión real.
La consecuencia de esta rutina es una sensación constante de “estar trabajando”, incluso fuera del horario laboral. Y cuando no hay descanso efectivo, el rendimiento y el bienestar se deterioran.

Cómo hacer que el trabajo remoto sea saludable
A propósito del Workplace Violence Awareness Month, es necesario rediseñar la forma en que trabajamos. Si bien el mecanismo de prestar servicios a distancia llegó para quedarse, existen formas de hacerlo más sostenible a nivel personal.
Algunas recomendaciones prácticas que puedes considerar en medio del Workplace Violence Awareness Month son:
- Establece horarios claros. Define una hora de inicio y de cierre. Respetarlos es clave para evitar que el trabajo se extienda todo el día.
- Crea un espacio exclusivo para trabajar. No tiene que ser una oficina perfecta, pero sí un lugar diferenciado que ayude a tu mente a cambiar de enfoque.
- Haz pausas reales. Levantarte, caminar o simplemente alejarte de la pantalla unos minutos puede reducir el estrés.
- Desconéctate digitalmente al terminar. Apaga notificaciones laborales fuera de horario. Tu tiempo personal también es importante.
- Mantén contacto social. Programar llamadas informales o encuentros personales ayuda a reducir el aislamiento.
Para leer el informe completo visita la página web de Suzuki Law Offices.
Fuente: Nota especial





