La temporada de gripe en Estados Unidos está llegando a su fin y las autoridades sanitarias dieron un balance no muy alentador sobre la efectividad de la vacuna antigripal.
De acuerdo con datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la vacuna contra la gripe tuvo una efectividad menor en este invierno, en comparación a años anteriores.
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En el texto, señalaron que la protección ofrecida por la vacuna se ubicó entre el 25 % y el 30 % para evitar que los adultos enfermaran lo suficiente como para necesitar atención médica.
Aunque las vacunas siguen siendo una herramienta clave para prevenir complicaciones graves, esta cifra está por debajo de lo que normalmente esperan las autoridades sanitarias.
Los CDC consideran aceptable una eficacia de entre el 40 % y e l 60 % en las vacunas contra la gripe. Por eso, los resultados de esta temporada se ubican entre los más bajos registrados en más de una década.

Por qué la vacuna fue menos efectiva
Una de las principales razones detrás de la menor efectividad de la vacuna está relacionada con el virus que predominó durante la temporada.
Los especialistas detectaron que la mayoría de los contagios fueron causados por una variante del virus de la gripe conocida como A H3N2, una categoría que ha estado presente en temporadas anteriores.
Sin embargo, este invierno circuló una versión diferente del virus, perteneciente al llamado subclado K.
Esta nueva variante parece tener una mayor facilidad para propagarse entre las personas. Aunque no necesariamente provoca cuadros más graves, su rápida expansión contribuyó al aumento de contagios.
El problema radica en que la vacuna disponible para esta temporada fue diseñada para proteger contra otra variante del mismo tipo de virus. Esa diferencia genética puede explicar por qué la protección fue menor de lo esperado.

Una temporada de gripe intensa
El invierno estuvo marcado por un aumento significativo de los contagios. Los casos comenzaron a crecer con fuerza hacia finales de diciembre, lo que generó una temporada gripal temprana y muy activa en varias zonas del país.
En algunas ciudades fue un poco más intensa. Autoridades de salud pública en Nueva York describieron la temporada como una de las más fuertes registradas en los últimos 20 años.
Las cifras publicadas por los CDC reflejan el impacto del virus durante los meses de invierno.
Hasta el momento, registraron al menos 27 millones de casos de gripe, además de 350,000 hospitalizaciones y alrededor de 22,000 muertes relacionadas con la enfermedad entre octubre 2025 y febrero 2026.
Entre los fallecidos también se encuentran menores de edad. Al menos 101 niños murieron durante esta temporada de gripe. Según los datos disponibles, cerca del 85 % de ellos no estaban completamente vacunados.
A pesar de los resultados menos favorables de este año, los CDC insisten en que la vacunación es y será una herramienta fundamental para la salud pública.
Pese a que no siempre evita por completo la infección, sí puede reducir de forma importante el riesgo de hospitalización, complicaciones graves e incluso la muerte.

Preparativos para la próxima temporada
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que se está alistando para las temporadas siguientes y notificaron cuáles deberían ser las cepas del virus incluidas en las vacunas para este 2026-2027 en el hemisferio norte.
Según la agencia, las recomendaciones se basan en el seguimiento global de los virus que circulan en distintas regiones del mundo. El objetivo es ajustar la vacuna lo mejor posible para proteger contra las variantes que tienen más probabilidades de propagarse.
Aunque cada temporada de gripe presenta desafíos distintos, los expertos coinciden en que la vigilancia constante del virus y la vacunación siguen siendo las mejores herramientas para reducir su impacto.
Fuente: Con información de CDC, SC Public Radio





