Más de medio siglo después de que los astronautas del programa Apolo protagonizaran uno de los capítulos más históricos de la exploración espacial, la humanidad está a punto de vivir un nuevo momento épico. La misión Artemis II de la NASA se prepara para despegar y marcar el regreso de astronautas a la órbita de la Luna, algo que no ocurre desde 1972.
El lanzamiento está previsto para el 1 de abril de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy, uno de los complejos más importantes del mundo. Desde allí despegará la nave Orion y su tripulación hacia el espacio.
Leer más: Semana Santa: descubre el poderoso significado de cada día
Aunque los astronautas no aterrizarán en la superficie lunar en esta misión, el vuelo representa un hito histórico luego de 54 años.
La última vez que seres humanos viajaron hacia la Luna fue durante la era del programa Apolo. Desde entonces, la exploración se ha centrado en estaciones espaciales y misiones robóticas.
Ahora, con Artemis II, la NASA busca regresar al entorno lunar, pero con una visión diferente: preparar el camino para permanecer allí por más tiempo y desarrollar nuevas tecnologías.
La misión Artemis II será la primera en llevar astronautas en una nave moderna diseñada para viajar más allá de la órbita terrestre baja.
Su objetivo principal es demostrar que la nave Orión y sus sistemas de soporte vital pueden transportar personas de forma segura hasta la Luna y traerlas de vuelta.
Tripulación de la misión Artemis II
Cuatro astronautas integran la misión, cada uno con una trayectoria destacada en la exploración espacial y la aviación: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen.
Será la primera vez que una mujer participe en una misión que viaje hacia la Luna y también la primera ocasión en que un astronauta que no pertenece a Estados Unidos forme parte de un vuelo de este tipo.
La NASA informó que el traslado tendrá una duración aproximada de 10 días y seguirá una ruta cuidadosamente planificada.
Durante las primeras 24 horas tras el lanzamiento, la nave realizará dos órbitas alrededor de la Tierra. En ese tiempo, la tripulación verificará los sistemas de la nave y se preparará para el siguiente paso: iniciar el viaje hacia la Luna.

Una vez que todo esté listo, Orión encenderá sus motores para abandonar la órbita terrestre y dirigirse al espacio profundo. El trayecto hasta la Luna durará unos cuatro días.
Al llegar, la nave realizará un sobrevuelo alrededor del satélite natural. Los astronautas podrán observar la cara oculta de la Luna, una región que solo un pequeño grupo de seres humanos ha visto directamente desde el espacio.
Durante ese recorrido, Orión se moverá a una altitud aproximada de entre 4,800 y 14,500 kilómetros de la superficie lunar antes de iniciar el regreso a la Tierra.

Evaluación futura
Aunque la misión no incluirá un alunizaje, su importancia es enorme. Se trata de un vuelo de prueba que permitirá evaluar sistemas fundamentales para la seguridad de futuras misiones.
Entre ellos destacan:
- El funcionamiento de la nave en el espacio profundo
- Los sistemas de soporte vital para la tripulación
- La navegación en trayectorias hacia la Luna
- Las maniobras de regreso a la Tierra
Si todo funciona como está previsto, la misión allanará el camino para las siguientes etapas del programa Artemis de la NASA, incluyendo futuras expediciones que sí buscarán llevar astronautas a la superficie lunar.

La referida agencia espacial espera poder ampliar sus investigaciones y evaluar si los seres humanos podrán vivir y trabajar fuera de la Tierra durante largos periodos.
Actualmente, la tripulación se encuentra en cuarentena, una medida habitual antes de vuelos espaciales para proteger la salud de los astronautas previo al vuelo.
Fuente: Con información de NASA, EFE





