La presencia de trabajadores inmigrantes ha sido parte de la historia económica de Estados Unidos durante décadas. Desde la agricultura hasta la construcción, millones de personas nacidas fuera del país participan actualmente en distintos sectores productivos.
Sin embargo, el tema ha vuelto a ocupar un lugar central en el debate público debido a las políticas migratorias más estrictas, impulsadas por el presidente Donald Trump.
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Un análisis de Pew Research Center expone que Estados Unidos sigue siendo el país con mayor número de inmigrantes en el mundo. Aproximadamente el 15.4 % de su población está formada por personas nacidas en otros países.
En enero de 2025, ese porcentaje llegó a 15.8 %, el nivel más alto registrado hasta ahora, con cerca de 53 millones de inmigrantes viviendo en el país. No obstante, para junio del mismo año la cifra cayó a 51 millones, lo que representa la primera disminución significativa desde 1960.
Este cambio ocurre en medio de mayores controles migratorios y de operativos realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que han provocado la salida de miles de trabajadores.

Inmigrantes: papel clave en la economía
Aunque el debate político suele centrarse en la seguridad fronteriza, muchos economistas advierten que la mano de obra inmigrante cumple un papel importante en el funcionamiento de la economía estadounidense.
De acuerdo con un informe de Bufete Mendoza, más del 70 % del crecimiento de la fuerza laboral desde 2010 se debe a trabajadores inmigrantes. Esto significa que gran parte del aumento en el número de personas activas en la economía proviene de quienes han llegado desde otros países.
Muchos de estos trabajadores se concentran en sectores que suelen tener dificultades para cubrir vacantes, como la agricultura, la construcción, el servicio doméstico, la hostelería o el transporte.
Uno de los sectores que más depende de la mano de obra inmigrante es la construcción.

Según el estudio de Bufete Mendoza, el 30 % de los trabajadores de este sector nació fuera de Estados Unidos, lo que representa más de 3 millones de personas.
En estados como Texas y California, la proporción es incluso mayor. Allí, alrededor del 40 % de los trabajadores de la construcción son inmigrantes.
En muchas especialidades la presencia de trabajadores extranjeros es aún más alta. Por ejemplo:
- El 61 % de los yeseros y los instaladores de drywall son inmigrantes.
- También el 52 % de los techadores provienen de otros países.
- Mientras que el 51 % de las vacantes para pintores son cubiertas por inmigrantes.
Estos datos reflejan que no se trata de puestos secundarios, sino de tareas esenciales dentro de la industria.

¿Qué pasa cuando falta mano de obra?
Cuando no hay suficientes trabajadores para cubrir los puestos disponibles, los proyectos se retrasan y los costos aumentan.
En el caso de la construcción, esto se refleja directamente en el precio de la vivienda. Actualmente, el valor promedio de una casa nueva en Estados Unidos ronda los 420,000 dólares, según estimó Bufete Mendoza.
La firma destacó en su informe que, si continúa la reducción de trabajadores en el sector, ese mismo tipo de vivienda podría costar 468,000 dólares para 2028. Es decir, un aumento de 48,000 dólares.
“Este incremento no se debería necesariamente a un mayor interés por comprar casas o a nuevos impuestos, sino a la falta de trabajadores disponibles para construirlas”, se lee en el estudio.
La falta de mano de obra también puede afectar otros sectores de la economía, como la producción de alimentos.

Algunos análisis prevén que los precios de los alimentos podrían aumentar hasta un 14.5 % a nivel de productor si continúan las reducciones en la fuerza laboral.
Por su parte, los costos de construcción podrían subir alrededor de 6.1 %. El impacto combinado de estos aumentos podría representar unos 2,150 dólares adicionales al año para un hogar promedio en Estados Unidos.
Para muchos expertos, la discusión sobre inmigración no solo debe centrarse en temas de seguridad o política, sino también en el impacto económico que tiene la presencia de millones de trabajadores inmigrantes en el país.
Fuente: Nota especial





