Madison se posicionó como el nombre de niña más popular entre las 50 capitales estatales de Estados Unidos que también aparecen como nombres de bebés, según una investigación basada en los datos de nacimientos de 2025.
El nombre de la capital de Wisconsin registró 4,945 niñas, una cifra que lo coloca muy por encima del resto de las opciones analizadas.
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El estudio, conducido por Autism Parenting Magazine, comparó los nombres exactos de las 50 capitales estatales con los nombres registrados para niñas en Estados Unidos durante 2025. De acuerdo con los resultados, 20 nombres de capitales registraron al menos cinco nacimientos, mientras que los otros 30 aparecieron con menos de cinco registros.

Madison encabeza una lista marcada por nombres geográficos
Con 4,945 niñas registradas, Madison ocupa el primer lugar de la clasificación. La capital de Wisconsin se encuentra a una distancia considerable de Helena, que ocupa el segundo puesto con 841 nacimientos.
La popularidad de Madison también muestra cómo un nombre asociado originalmente con una ciudad puede integrarse al uso cotidiano como nombre propio hasta adquirir una identidad independiente de su origen geográfico.
Helena, capital de Montana, alcanzó 841 registros y se ubicó en el segundo lugar. Al igual que Madison, cuenta con una trayectoria como nombre de persona, lo que puede facilitar su incorporación entre las preferencias de las familias.
Salem, capital de Oregón, quedó en tercer lugar con 711 nacimientos. Phoenix, capital de Arizona, registró 567, mientras que Denver, capital de Colorado, completó los primeros cinco puestos con 326 niñas.
El sexto lugar correspondió a Cheyenne, capital de Wyoming, con 285 registros. Le siguieron Austin, de Texas, con 111; Raleigh, de Carolina del Norte, con 104; Olympia, de Washington, con 84, y Lincoln, de Nebraska, con 75.
Nombres tradicionales y opciones menos comunes
La clasificación también incluye nombres con diferentes niveles de familiaridad. Boston, capital de Massachusetts, registró 54 niñas, mientras que Augusta, capital de Maine, alcanzó 49. Charleston, capital de Virginia Occidental, apareció con 48 registros.
Juneau, capital de Alaska, tuvo 22 nacimientos; Montgomery, capital de Alabama, 20; Hartford, capital de Connecticut, 18, y Jackson, capital de Misisipi, 15.
Albany, capital de Nueva York, registró 11 niñas. Providence, capital de Rhode Island, llegó a ocho, y Atlanta, capital de Georgia, cerró la lista de nombres con al menos cinco registros, con siete nacimientos.
Los resultados también muestran la presencia de nombres tradicionalmente relacionados con hombres dentro de los registros femeninos. Austin, Lincoln, Montgomery y Jackson forman parte de esta tendencia, asociada con una mayor utilización de nombres de lugares y apellidos entre ambos sexos.
Olympia, por su parte, cuenta con asociaciones históricas que van más allá de la capital de Washington, mientras que Phoenix posee una identidad simbólica propia vinculada con la figura mitológica del ave asociada con el renacimiento y la renovación.
Treinta capitales registraron menos de cinco nacimientos
En el extremo contrario, 30 nombres de capitales estatales registraron menos de cinco niñas en 2025. Entre ellos se encuentran Little Rock, Sacramento, Dover, Tallahassee, Honolulu, Boise, Springfield, Indianapolis, Des Moines, Topeka, Frankfort, Baton Rouge, Annapolis, Lansing y Saint Paul.
La lista también incluye Jefferson City, Carson City, Concord, Trenton, Santa Fe, Bismarck, Columbus, Oklahoma City, Harrisburg, Columbia, Pierre, Nashville, Salt Lake City, Montpelier y Richmond.
La metodología aclara que estos resultados no significan necesariamente que las familias hayan elegido esos nombres por su relación con una capital. El análisis únicamente identifica coincidencias exactas entre los nombres de las ciudades y los registrados para niñas.
Así, el contraste entre Madison y opciones como Nashville, Honolulu o Sacramento muestra que el reconocimiento de una ciudad no basta para convertir su nombre en una elección habitual. El sonido, la familiaridad y las asociaciones culturales también forman parte de la manera en que un nombre geográfico puede incorporarse al repertorio de nombres propios.
Fuente: Nota especial





