En un escenario de circulación intensa del virus, los especialistas recomiendan reforzar las medidas de prevención, como el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes y el uso responsable de barbijos en caso de síntomas. La combinación de vacunación y cuidados básicos aparece, una vez más, como la herramienta más eficaz para atravesar una temporada de gripe que ya muestra señales de fuerte impacto en Estados Unidos.
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La actividad de la gripe aumentó de forma marcada en Estados Unidos en las últimas semanas y encendió las alertas de las autoridades sanitarias, que advierten que la temporada recién comienza y podría intensificarse durante enero.
La mayoría de los estados del país ya reportan niveles altos o muy altos de circulación del virus, con un crecimiento sostenido de casos, hospitalizaciones y muertes.

Gripe
De acuerdo con las estimaciones más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), hasta el 20 de diciembre se registraron al menos 7,500,000 casos de gripe en la actual temporada.
Ese volumen de contagios derivó en unas 81,000 hospitalizaciones y 3,100 muertes asociadas a la enfermedad. Entre los fallecidos, se confirmaron al menos ocho niños, un dato que refuerza la preocupación entre los especialistas.
El doctor Michael Osterholm, director del Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota, señaló que el país atraviesa una escalada muy rápida de casos.
Según explicó, todavía resulta prematuro anticipar cómo evolucionará la temporada, pero los indicadores actuales muestran una tendencia clara al alza en todo el territorio.
Estados
Los estados con mayor nivel de actividad gripal incluyen a Colorado, Luisiana, Nueva Jersey, Nueva York y Carolina del Sur.
En estas regiones, los sistemas de vigilancia detectaron un aumento simultáneo en las pruebas de laboratorio positivas, las consultas en centros de atención ambulatoria, las hospitalizaciones y la mortalidad.
En la última semana analizada, las hospitalizaciones por gripe prácticamente se duplicaron, al pasar de unas 9,900 a más de 19,000 personas internadas.
Aunque los CDC señalan que los indicadores de gravedad se mantienen relativamente bajos por ahora, anticipan que la circulación del virus continuará durante varias semanas.
En ese contexto, los expertos piden no subestimar el impacto de la enfermedad, especialmente en grupos vulnerables como niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Uno de los factores que explica el aumento de casos es el predominio del virus de influenza A(H3N2). Análisis genéticos indican que un subclado reciente, identificado como K, estaría detrás de la mayoría de los contagios registrados en Estados Unidos.
Esta variante ya había provocado picos importantes en otras regiones del mundo y, por su capacidad de evadir parcialmente la inmunidad previa, comenzó a ser conocida de forma informal como “super gripe”.
Osterholm aclaró que no se trata de una cepa más letal, pero sí de una variante que desafía las defensas generadas por infecciones anteriores.
La cepa K no fue incluida específicamente en las vacunas de esta temporada, ya que fue identificada después de que se definieran las formulaciones.
Sin embargo, las vacunas actuales contienen variantes relacionadas y, según los datos disponibles, ofrecen una protección razonable contra los cuadros más graves.

Pese a esa recomendación, las tasas de vacunación continúan en descenso. Hasta el momento, se distribuyeron alrededor de 130 millones de dosis de la vacuna antigripal, unas 13 millones menos que a esta misma altura del año pasado.
Las cifras preliminares indican que, hacia fines de noviembre, solo el 17 % de los niños y el 23 % de los adultos se habían vacunado.
Las autoridades sanitarias insisten en que aún es tiempo de vacunarse. Si bien la vacuna no garantiza evitar la infección, reduce de manera significativa el riesgo de complicaciones severas, hospitalización y muerte.
Además, contribuye a disminuir la presión sobre el sistema de salud en un momento de alta demanda.
En un escenario de circulación intensa del virus, los especialistas recomiendan reforzar las medidas de prevención, como el lavado frecuente de manos, la ventilación de ambientes y el uso responsable de barbijos en caso de síntomas. La combinación de vacunación y cuidados básicos aparece, una vez más, como la herramienta más eficaz para atravesar una temporada de gripe que ya muestra señales de fuerte impacto en Estados Unidos.
Fuente: CNN






