El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció este jueves que conmutará las condenas a muerte de las 548 personas del corredor de la muerte estatal. Las penas serán sustituidas por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, casi ocho años después de que estableciera una moratoria sobre las ejecuciones.
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En una carta abierta, Newsom explicó que su decisión responde a casi tres décadas de oposición a las ejecuciones autorizadas por el Estado. California concentra la mayor población condenada a muerte de Estados Unidos, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.
La medida no se aplicará automáticamente en todos los expedientes. La Corte Suprema de California deberá revisar y aprobar la conmutación en 382 casos de reclusos con más de una condena por delitos graves.

Carta abierta de Newsom
Entre los condenados figuran Randy Kraft, conocido como el “Estrangulador del Sur de California”; Charles Ng, sentenciado por matar a 11 personas en la década de 1980; y Richard Allen Davis, responsable del secuestro y asesinato de Polly Klaas, de 12 años, en 1993.
La decisión recibió respaldo y rechazo. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) la calificó como un paso histórico hacia el fin de la pena capital en California y el país. Su director ejecutivo, Anthony D. Romero, describió ese castigo como racista, propenso a errores e inhumano.
En cambio, Criminal Justice Legal Foundation, Crime Survivors y la Asociación de Fiscales de Distrito de California se opusieron. Consideraron que la medida perjudicaría a las familias de las víctimas y debilitaría la voluntad de los californianos y del sistema judicial. Crime Survivors reconoció que algunas familias podrían sentirse revictimizadas.
También hubo familiares de víctimas que respaldaron la decisión. Jess Nichol, hermana de Polly Klaas, explicó que antes pensaba que el asesino de su hermana debía ser ejecutado. Con el tiempo, dijo, comprendió que esa ejecución no tenía relación con su recuperación ni con la seguridad pública.
El anuncio ocurre en medio de cuestionamientos a los métodos de ejecución. A finales de septiembre, Christa Pike sobrevivió a dos dosis de pentobarbital durante un intento fallido de ejecución en Tennessee. Después, ese estado suspendió las ejecuciones restantes. Para este jueves estaban previstas inyecciones letales en Florida y Alabama, horas después de una ejecución en Indiana.
California no realiza una ejecución desde hace aproximadamente 20 años. Desde 1976, ha ejecutado a 13 personas. Cinco personas fueron condenadas a muerte en 2025, de acuerdo con los datos publicados recientemente, frente a 42 en 1999. En abril de 2026, el 68 % de los condenados a muerte en el estado pertenecía a minorías raciales.
Nathan J. Hochman, fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, reconoció que Newsom puede conmutar las condenas, pero sostuvo que abolir la pena capital corresponde a los votantes. Recordó que California ha respaldado su permanencia en dos iniciativas electorales y afirmó que su oficina seguirá evaluando los casos con rigor.
Diana Becton, fiscal de distrito de Contra Costa, sostuvo que la decisión ahorrará cientos de millones de dólares a largo plazo y permitirá mantener inversiones en políticas que, según afirmó, mejoran la seguridad pública. En años recientes, gobernadores de Carolina del Norte, Oregon y Colorado también han conmutado condenas.

En marzo, la gobernadora de Alabama, Kay Ivey, concedió clemencia a un hombre que llevaba tres décadas condenado.
El reverendo Jeff Hood, asesor espiritual de personas sentenciadas a muerte, expresó su esperanza de que otros estados sigan el ejemplo de California. La decisión de Newsom vuelve a situar la pena capital en el centro del debate nacional, con posiciones enfrentadas sobre justicia, seguridad, víctimas y el papel del Estado.
Fuente: CNN




