En este contexto, las palabras de Donovan buscan establecer una posición oficial clara: no hay preparativos militares para una invasión. Aunque Estados Unidos mantiene su capacidad de respuesta ante posibles contingencias, por ahora descarta cualquier acción orientada a tomar el control de la isla.
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Las fuerzas armadas de Estados Unidos no están preparando ni ensayando una invasión a Cuba, según afirmó el general Francis Donovan durante una audiencia ante legisladores.
La declaración busca disipar dudas en un contexto de creciente tensión regional y dificultades internas en la isla.

Francis Donovan
El jefe del Comando Sur de Estados Unidos fue enfático al señalar que no existen ejercicios militares orientados a tomar el control de Cuba ni planes activos en esa dirección.
Al ser consultado directamente sobre posibles simulacros o preparativos, respondió de manera clara: no se están realizando. Además, aseguró no tener conocimiento de que alguna otra instancia militar estadounidense esté desarrollando acciones de ese tipo.
Sin embargo, Donovan sí confirmó que Estados Unidos mantiene capacidades listas para responder ante distintos escenarios relacionados con la isla.
Entre las prioridades se encuentran la protección de la embajada estadounidense en La Habana, la defensa de la base naval en la bahía de Guantánamo y el apoyo a las autoridades en caso de un aumento significativo de la migración desde Cuba.
Las declaraciones se produjeron en el marco de una audiencia en el Senado centrada en el uso cada vez más activo del ejército estadounidense en América Latina bajo la administración de Donald Trump.
En los últimos meses, el gobierno ha reforzado su presencia en la región, especialmente en operaciones relacionadas con el combate al narcotráfico.
Entre estas acciones destacan ataques militares contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas y el fortalecimiento de alianzas con gobiernos aliados en América Latina. Incluso se han llevado a cabo operaciones conjuntas sobre el terreno, como las recientes colaboraciones con Ecuador a principios de este mes.
En este contexto, también se mencionó una operación realizada en enero en Venezuela, en la que fuerzas especiales estadounidenses capturaron al entonces presidente Nicolás Maduro durante una redada en Caracas.
Posteriormente, fue trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por tráfico de drogas. Donovan, quien ocupaba un cargo relevante en el Mando de Operaciones Especiales en ese momento, participó en esa etapa de la operación.
Tras asumir su nuevo rol en el Comando Sur, el general realizó además una visita a Venezuela para sostener conversaciones sobre temas de seguridad, lo que refleja el nivel de involucramiento de Estados Unidos en asuntos estratégicos de la región.
En paralelo, el presidente Trump ha hecho declaraciones que han generado atención sobre el tema cubano.
Según expresó recientemente, espera abordar la situación de Cuba “de alguna forma” y afirmó que puede “hacer lo que quiera” con el país vecino, ubicado a unos 180 kilómetros al sur de Florida.
Estas palabras han contribuido a alimentar el debate sobre el futuro de las relaciones entre ambos países.

A pesar de este tono, los esfuerzos de Estados Unidos parecen centrarse actualmente en ejercer presión económica sobre la isla, en lugar de considerar una intervención militar directa. Este enfoque coincide con el complejo escenario que atraviesa Cuba, marcado por una crisis energética, escasez de alimentos y tensiones internas.
Uno de los episodios más recientes fue el colapso de la red eléctrica nacional, que dejó sin suministro a gran parte de la población. Este tipo de situaciones ha agravado la inestabilidad y ha generado preocupación tanto dentro como fuera del país.
En este contexto, las palabras de Donovan buscan establecer una posición oficial clara: no hay preparativos militares para una invasión. Aunque Estados Unidos mantiene su capacidad de respuesta ante posibles contingencias, por ahora descarta cualquier acción orientada a tomar el control de la isla.
El panorama, sin embargo, sigue siendo complejo. La combinación de crisis interna en Cuba y una política exterior más activa por parte de Washington mantiene la atención sobre la región, en un momento donde cada declaración puede tener un impacto significativo en la percepción internacional.
Fuente: CNN





