Florida está evaluando cómo reforzar la seguridad en los centros educativos tras el avance del proyecto de ley HB 757. Una iniciativa que permitiría a determinados empleados y profesores de universidades y colegios estatales portar armas de fuego dentro de los campus.
La ley declara que ciertos empleados podrán tener armamentos siempre que cumplan con requisitos de selección y entrenamiento especializado.
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Dicha propuesta está relacionada con el tiroteo ocurrido en 2025 en la Florida State University (FSU), un ataque que dejó dos personas muertas y al menos cinco heridas.
A partir de ese episodio, los legisladores republicanos han insistido en la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y respuesta ante amenazas armadas en el ámbito universitario.
El 3 de febrero, la propuesta dio un paso clave al recibir el respaldo unánime del Comité de Educación y Empleo de la Cámara de Representantes en Tallahassee.
Florida quiere guardianes a nivel universitario
El HB 757 busca llevar al nivel universitario el programa de school guardians, creado en Florida tras la masacre de 2018 en la secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Parkland.
Este esquema permitió que personal seleccionado en escuelas K-12 pudiera portar armas luego de recibir formación específica en manejo de crisis y uso responsable de fuerza letal.
En el caso de las universidades, el proyecto plantea que los directivos de cada institución tengan la facultad de designar a empleados y miembros del claustro que, tras superar un proceso de evaluación, obtengan una licencia de porte oculto.
De esta forma, podrían portar armas dentro de las instalaciones académicas de Florida como una medida adicional de protección.
Más allá del porte de armas, la iniciativa incluye un paquete amplio de disposiciones orientadas a la seguridad integral. Entre ellas, se promueve el uso de la aplicación FortifyFL, una herramienta estatal para reportar de forma anónima comportamientos o situaciones sospechosas.

El texto también contempla la transferencia de registros relevantes sobre la conducta de estudiantes, incluidos informes de evaluación de amenazas y valoraciones psicológicas cuando estos pasan del sistema K-12 a universidades estatales.
La intención es evitar vacíos de información que puedan dificultar la detección temprana de riesgos.
Asimismo, se endurecen las sanciones por el uso de armas cerca de escuelas en Florida, al tipificar como delito grave de segundo grado disparar un arma a menos de 1,000 pies de un centro educativo durante horarios o actividades escolares. Salvo en casos de defensa propia o de terceros.
A esto se suman exigencias para que las instituciones cuenten con planes de respuesta ante atacantes activos, capacitación en salud mental, equipos de manejo de amenazas y protocolos de reunificación posteriores a incidentes.
Impulsores
La iniciativa es patrocinada por la representante de Florida, Michelle Salzman, republicana de Pensacola, quien aseguró que el texto recoge aportes de estudiantes, padres, profesores y personal universitario.
Durante su intervención ante el comité, describió el proyecto como un modelo de prevención y reacción que podría servir de referencia a nivel nacional.
Salzman explicó que su apoyo tiene una raíz personal: durante el tiroteo en FSU, ella cursaba un posgrado en política pública y vivió de primera mano la incertidumbre y el caos de recibir mensajes y videos en tiempo real sobre la ubicación del agresor.

Esa experiencia, dijo, evidenció la sensación de vulnerabilidad que se vive cuando no hay una respuesta inmediata.
Entre los legisladores que respaldan la HB 757 se encuentra el representante Alex Rizo, republicano por Hialeah, quien sostuvo que la seguridad escolar debe adaptarse constantemente.
Por ahora, la propuesta HB 757 deberá pasar por el Comité de Presupuesto antes de llegar al pleno de la Cámara. De aprobarse, la mayoría de las disposiciones entrarían en vigor a finales de 2026.
Fuente: Fox 13 News





