Salir de noche no termina cuando cierran los bares, clubes o espacios de entretenimiento. El trayecto de regreso puede concentrar algunos de los mayores peligros asociados con la vida nocturna en Estados Unidos, especialmente por la combinación de conducción bajo los efectos del alcohol, atropellos, calles oscuras y accidentes con fuga, según un estudio.
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Así lo plantea un estudio desarrollado por Simmrin Law Group, que elaboró el Nightlife risk index, un índice destinado a comparar los niveles de riesgo nocturno entre los 50 estados del país. El análisis combina factores relacionados con seguridad personal, movilidad, consumo de alcohol y sustancias, así como acceso a atención de emergencia.

Estudio
De acuerdo con los datos utilizados para el análisis, durante 2024 se registraron 19,441 accidentes automovilísticos mortales entre las 6:00 p. m. y las 5:59 a. m. De ellos, 10,219 ocurrieron durante las noches de fin de semana, frente a 9,222 durante las noches entre semana.
El estudio también identificó 5,192 peatones fallecidos durante las horas nocturnas y 2,113 muertes relacionadas con accidentes con fuga ocurridos en ese mismo período. La exposición aumenta en espacios como estacionamientos, paradas de transporte, zonas de entretenimiento y calles cercanas a los lugares de ocio.
El alcohol marca diferencias entre estados
Uno de los principales factores examinados por Simmrin Law Group es la conducción bajo los efectos del alcohol. A nivel nacional, 11,904 personas murieron en accidentes relacionados con conductores bajo los efectos del alcohol.
Las diferencias estatales son especialmente marcadas. South Carolina presentó la tasa más alta de mortalidad de conductores afectados por el alcohol, con 7.61 muertes por cada 100,000 habitantes. Le siguieron Montana, con 6.59; Mississippi, con 5.81; Wyoming, con 5.79, y Arizona, con 5.53.
En el extremo contrario apareció Massachusetts, con 1.40 muertes por cada 100,000 habitantes. Según el estudio, la tasa registrada en South Carolina fue 5.44 veces superior a la de Massachusetts.
La investigación también encontró diferencias importantes en la mortalidad de peatones durante la noche. New Mexico registró la tasa más elevada, con 1.74 muertes por cada 100,000 habitantes, seguida de Mississippi, con 1.60, y Louisiana, con 1.35.
En 2024 murieron 7,080 peatones en Estados Unidos y, según los datos analizados, hubo presencia de alcohol en el conductor o en el peatón en el 43 % de los accidentes que terminaron con una muerte peatonal.
Un índice para medir el peligro nocturno
El Nightlife Risk Index desarrollado por Simmrin Law Group en su estudio, compara los 50 estados mediante seis indicadores.
Los delitos violentos representan el 25 % de la puntuación; las muertes relacionadas con la conducción bajo los efectos del alcohol, el 20 %; las muertes nocturnas de peatones, el 15 %; el consumo excesivo de alcohol, el 15 %; las muertes por sobredosis, el 15 %, y la atención de emergencia, el 10 %.
Cada indicador se transforma en una puntuación de riesgo de 0 a 100 antes de calcular el resultado ponderado. En el índice general, New Mexico ocupó el primer lugar entre los estados con mayor riesgo nocturno, mientras que Utah obtuvo la puntuación de menor riesgo.
Los resultados muestran que la seguridad nocturna no depende de un único factor. El riesgo puede aumentar cuando la conducción después de consumir alcohol coincide con baja visibilidad, desplazamientos peatonales y dificultades para acceder rápidamente a servicios de emergencia.
El estudio también pone el foco en los períodos de mayor actividad social. Durante el fin de semana del Día del Trabajo de 2024, 505 personas murieron en accidentes de tránsito en Estados Unidos, y los conductores ebrios estuvieron involucrados en el 33 % de esas muertes.
De esta manera, la investigación de Simmrin Law Group plantea que la seguridad de una noche de entretenimiento no termina al abandonar el establecimiento. El desplazamiento posterior, especialmente durante las horas de oscuridad, constituye una parte fundamental del riesgo que enfrentan conductores y peatones en las calles estadounidenses.
Fuente: nota especial




