Durante años se popularizó la idea de que la capacidad de atención humana había caído hasta ocho segundos, incluso por debajo de la de un pez dorado. Sin embargo, esa cifra no cuenta con una base científica sólida. El problema real es más complejo: las personas no han perdido la concentración, pero están expuestas a un entorno que las acostumbra a cambiar constantemente de estímulo.
El teléfono celular, las redes sociales, los correos electrónicos, las aplicaciones de mensajería y las plataformas de entretenimiento compiten continuamente por nuestra atención. Cada notificación ofrece una pequeña interrupción y, con el tiempo, revisar algo rápidamente puede convertirse en una respuesta automática.
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Algunas investigaciones han encontrado que el tiempo promedio dedicado a una misma pantalla puede ser inferior a un minuto antes de cambiar de actividad. Esto no significa que el cerebro sea incapaz de mantener la concentración, sino que el hábito de saltar entre estímulos puede hacer más difícil sostenerla.

El círculo entre distracción, ansiedad y agotamiento
La dificultad para concentrarse tampoco debe entenderse simplemente como falta de disciplina. Cuando una persona pasa buena parte del día alternando entre diferentes tareas, mensajes y contenidos digitales, su atención permanece fragmentada.
Esto puede generar sensación de agotamiento y hacer que actividades que requieren esfuerzo mental, como estudiar, leer o trabajar durante varias horas, parezcan mucho más difíciles.
Además, existe una relación entre la multitarea digital y el bienestar emocional. Una mente que permanece constantemente pendiente de lo que ocurre en una pantalla tiene menos oportunidades para descansar, procesar pensamientos y permanecer enfocada en una sola actividad.
Esto puede crear un círculo: la distracción aumenta, la concentración disminuye y la frustración lleva nuevamente a buscar estímulos rápidos.

¿Qué hacer para recuperar la concentración?
Tener dificultades para concentrarse no significa necesariamente que una persona tenga un problema de salud mental ni que el teléfono sea la única causa.
El estrés, la falta de sueño, la ansiedad, determinadas condiciones de salud y otros factores también pueden afectar considerablemente la atención. Por eso, cuando la dificultad para concentrarse es persistente e interfiere con la vida cotidiana, puede ser conveniente consultar con un profesional.
Tampoco debe confundirse automáticamente este fenómeno con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Aunque los diagnósticos de TDAH en adultos han aumentado en las últimas décadas, la distracción cotidiana por el exceso de estímulos digitales no equivale por sí misma a tener este trastorno.
La buena noticia es que la atención puede entrenarse. Una de las claves consiste en dejar de esperar que la concentración aparezca por sí sola y comenzar a crear condiciones que la favorezcan.
El investigador y profesor Cal Newport ha popularizado el concepto de trabajo profundo, que consiste en dedicar periodos específicos a actividades que requieren concentración, evitando durante ese tiempo las interrupciones innecesarias.

También puede ser útil establecer horarios concretos para revisar el correo, las redes sociales o los mensajes, en lugar de hacerlo cada vez que aparece la tentación.
Otro paso consiste en recuperar el aburrimiento. Consultar el teléfono cada vez que existe un momento vacío puede acostumbrar al cerebro a buscar estímulos constantemente. Esperar en una fila, viajar o simplemente tener unos minutos libres sin una pantalla también puede convertirse en una oportunidad para recuperar tolerancia a la falta de estímulos.
Reducir las redes sociales es otra alternativa, especialmente cuando su utilización no responde a una necesidad concreta. No necesariamente implica eliminarlas por completo, sino preguntarse si realmente aportan algo importante o si terminan consumiendo más atención de la que ofrecen a cambio.
También conviene reducir las tareas superficiales y reservar los momentos de mayor energía mental para las actividades realmente importantes.
Fuente: Con infromación de Reach Link





