Para la industria tecnológica, esto implica una conclusión clara: el acceso a talento internacional seguirá siendo un elemento fundamental para sostener la innovación, el desarrollo de software y la competitividad global de las empresas estadounidenses. Sin ese flujo de desarrolladores, el crecimiento del sector podría enfrentarse a un freno inesperado en los próximos años.
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La industria tecnológica de Estados Unidos enfrenta un desafío silencioso que podría impactar su crecimiento en la próxima década: la escasez de talento especializado.
Un nuevo análisis basado en investigaciones de la firma Mendoza Law Firm revela que la falta de desarrolladores en áreas STEM( titulaciones relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas), especialmente en desarrollo de software, ya está afectando a empresas en todo el país.
Actualmente, tres de cada cuatro compañías estadounidenses reportan dificultades para encontrar profesionales capacitados en campos tecnológicos.
Este problema se vuelve más evidente si se observa la composición real de la fuerza laboral del sector: el 23.1 % de todos los trabajadores en áreas STEM en Estados Unidos son inmigrantes.
En regiones clave para la industria digital, esta proporción es aún mayor. En el estado de Washington, por ejemplo, más del 50 % de los desarrolladores de software nacieron fuera del país.
En Pennsylvania, más del 40 % de los científicos físicos también son inmigrantes, lo que demuestra el peso de la migración en la economía del conocimiento.

La tecnología crecerá más rápido que el resto de la economía
Las proyecciones laborales indican que el sector tecnológico crecerá aproximadamente al doble de velocidad que el conjunto del mercado laboral estadounidense durante los próximos diez años.
Esto significa que la demanda de programadores, ingenieros de software, analistas de datos y especialistas en inteligencia artificial seguirá aumentando de forma sostenida.
Sin embargo, la fuente que tradicionalmente ha alimentado ese talento está comenzando a reducirse.
Durante el período académico 2025-2026, la inscripción de estudiantes internacionales en universidades estadounidenses cayó de forma significativa debido al riesgo asociado a las visas y a las restricciones migratorias.
Esta tendencia genera una preocupación estratégica para el futuro de la innovación. Los estudiantes internacionales que hoy deciden no estudiar en Estados Unidos son los ingenieros, desarrolladores y científicos que no estarán disponibles para el mercado laboral dentro de diez años.
El peso real de los inmigrantes en la economía del conocimiento
Los datos muestran que los inmigrantes no solo participan en trabajos manuales o de baja calificación, como suele sugerirse en el debate público. En realidad, ocupan una parte sustancial de los puestos más especializados.
Aproximadamente el 35.4 % de todos los trabajadores en ocupaciones profesionales y de gestión en Estados Unidos nacieron en el extranjero. Este grupo incluye áreas como ingeniería, investigación científica, desarrollo de software, educación superior y salud.
Esto significa que más de un tercio de la llamada economía del conocimiento depende directamente de talento extranjero. Reducir esa presencia no implica que esos puestos se llenen automáticamente con trabajadores nacidos en el país.
En muchos casos, simplemente quedan vacantes, lo que ralentiza la producción y afecta la competitividad empresarial.
Estados Unidos sigue siendo un gran centro migratorio
Según datos del Pew Research Center, Estados Unidos continúa siendo el país con mayor número de inmigrantes en el mundo.
En enero de 2025, el porcentaje de población nacida en el extranjero alcanzó un récord histórico del 15.8 %, equivalente a 53.3 millones de personas.
No obstante, esa cifra comenzó a descender rápidamente. Para junio de 2025, el número de inmigrantes residentes había caído a 51,3 millones, lo que representa la primera disminución significativa desde la década de 1960.
México continúa siendo el principal país de origen de los inmigrantes en Estados Unidos, representando el 22 % del total.
En conjunto, los inmigrantes latinoamericanos constituyen el 52 % de la población extranjera en el país, con aproximadamente 26.7 millones de personas.
Sectores clave dependen del talento extranjero
El impacto de los trabajadores inmigrantes se distribuye en múltiples sectores económicos. En el área de servicios representan alrededor del 22 % de la fuerza laboral, mientras que en producción y transporte alcanzan el 16 %.
En construcción y mantenimiento constituyen el 14 %, aunque en ese sector específico la dependencia es aún mayor.
Casi el 30 % de todos los trabajadores de la construcción nacieron fuera de Estados Unidos, lo que equivale a más de 3.5 millones de personas.
Brecha salarial y aportes económicos
A pesar de su fuerte presencia en la economía, los inmigrantes continúan enfrentando una brecha salarial. En promedio, los trabajadores nacidos en el extranjero ganan 1,001 dólares semanales, frente a los 1,190 dólares que reciben los trabajadores nacidos en el país. Esto significa que perciben aproximadamente el 84 % del salario de sus pares.
Sin embargo, su impacto económico sigue siendo significativo. Los inmigrantes han representado más del 70 % del crecimiento de la fuerza laboral estadounidense desde 2010.
Además, durante la última década contribuyeron con más de 520,000 millones de dólares al sistema de Seguridad Social.

Un desafío para el futuro de la tecnología
El envejecimiento de la población estadounidense añade otro factor de presión. Más de 10,000 personas pertenecientes a la generación del baby boom se retiran cada día, lo que reduce la cantidad de trabajadores disponibles.
Los modelos del Censo proyectan que la población nacida en Estados Unidos en edad laboral seguirá disminuyendo hasta 2040, mientras que la población inmigrante en ese mismo grupo continuará creciendo.
Para la industria tecnológica, esto implica una conclusión clara: el acceso a talento internacional seguirá siendo un elemento fundamental para sostener la innovación, el desarrollo de software y la competitividad global de las empresas estadounidenses. Sin ese flujo de desarrolladores, el crecimiento del sector podría enfrentarse a un freno inesperado en los próximos años.
Fuente: nota especial / Mendoza Law Firm





