Con esta receta de ensalada de espinacas aprovechas productos de temporada y consigues un plato ligero, completo y lleno de matices. Es una opción práctica para incorporar variedad a tu alimentación diaria sin complicaciones, manteniendo siempre el equilibrio entre frescura, sabor y textura.
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Abril es un mes de cambio, un punto intermedio entre los ingredientes del invierno y los que anuncian la primavera. En este momento del año, todavía puedes aprovechar productos como la mandarina, el aguacate y las espinacas, que se encuentran en su mejor punto.
Con ellos puedes preparar una ensalada fresca, equilibrada y versátil, ideal como entrante, plato ligero o acompañamiento.
Esta receta destaca por su combinación de sabores y texturas. El dulzor y la acidez de la mandarina aportan un contraste que equilibra la suavidad del aguacate, mientras que la espinaca funciona como base vegetal que integra todos los elementos.
A partir de ahí, puedes enriquecer el plato con más hojas verdes, frutos secos y un toque lácteo que eleva el resultado final.
Además de su sencillez, esta ensalada tiene la ventaja de ser rápida de preparar y adaptable. Puedes servirla en distintas ocasiones, desde una comida ligera hasta como guarnición para acompañar una proteína. Su aspecto colorido y su mezcla de ingredientes la convierten en una opción atractiva tanto en sabor como en presentación.

Ingredientes
Para cuatro personas como entrante o guarnición necesitas:
- 200 gramos de espinacas (preferiblemente baby o muy tiernas)
- 200 gramos de lechuga u otra hoja verde
- 2 mandarinas
- 2 aguacates
- 1/2 cebolla roja
- 1 mozzarella (bola)
- 1 puñado de almendras tostadas
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon
- Sal y pimienta negra al gusto
Preparación paso a paso
- Corta la cebolla morada en juliana fina con un cuchillo o mandolina. Colócala en un cuenco y añade el zumo de una mandarina. Déjala marinar mientras continúas con el resto de la receta.
- Pela la otra mandarina y córtala en rodajas finas. Pica ligeramente las almendras tostadas y trocea la mozzarella con las manos para obtener una textura irregular.
- En un bol amplio, coloca las espinacas junto con la lechuga u otras hojas verdes. Si son muy grandes, rómpelas suavemente con las manos para facilitar su consumo.
- Prepara el aliño mezclando el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de Jerez, la sal y la pimienta. Bate bien hasta integrar los ingredientes y viértelo sobre las hojas verdes. Mezcla con suavidad para que se impregnen sin dañarlas.
- Añade al bol la mandarina, las almendras, la mozzarella y la cebolla previamente marinada. Corta los aguacates en dados e incorpóralos al final. Ajusta el punto de sal, pimienta o vinagre según tu preferencia y sirve de inmediato.

Una ensalada equilibrada y versátil
Esta ensalada no solo destaca por su sabor, sino también por su equilibrio. Cada ingrediente cumple una función específica: la frescura de las hojas verdes, la cremosidad del aguacate, el toque cítrico de la mandarina y el contraste crujiente de las almendras. A esto se suma la suavidad de la mozzarella, que aporta un matiz lácteo que redondea el conjunto.
Si buscas mejorar la presentación, puedes reservar una pequeña parte de los ingredientes y colocarlos por encima justo antes de servir. Este detalle sencillo aporta un acabado más cuidado y atractivo.
Con esta receta de ensalada de espinacas aprovechas productos de temporada y consigues un plato ligero, completo y lleno de matices. Es una opción práctica para incorporar variedad a tu alimentación diaria sin complicaciones, manteniendo siempre el equilibrio entre frescura, sabor y textura.
Fuente: El País





