Guatemala se encuentra en estado de sitio luego de que la ola de violencia registrada durante el fin de semana dejara muertos a 9 policías y a decenas de heridos.
Según los reportes locales, de forma casi simultánea, se vivieron motines en los centros penitenciarios renovación I, Fraijanes II y el preventivo de la zona 18.
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Las autoridades dijeron que los motines fueron coordinados casi a la misma hora en la que ocurrieron los ataques armados registrados en distintos puntos de la ciudad de Guatemala.
Los agentes de seguridad dijeron que los ataques ocurrieron en los municipios de Villa Nueva, Villa Canales, Chinautla, San Pedro Ayampuc y Santa Catarina Pinula.
Debido al caos, el gobierno de Guatemala anunció el estado de sitio, establecido por la constitución para enfrentar amenazas como el terrorismo y la sedición.
Aunque este deberá ser ratificado por el Congreso en los próximos tres días, las clases en el sector público y privado se suspendieron el lunes 19 de enero por seguridad.
No obstante, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, dijo que el estado de sitio no afectará la rutina de los ciudadanos y que todo estará bajo control.
Guatemala en alerta
Tal como detallaron varios medios locales, las víctimas fallecieron a manos de pandilleros durante la jornada violenta del fin de semana.
El gobierno detalló que dichos crímenes se cometieron en represalia ante la toma del control de las prisiones por parte de las autoridades.
“Hoy me duele entregarle a cada una de las familias de los fallecidos la bandera de Guatemala, símbolo de una patria que no olvidará el sacrificio y el compromiso de sus policías caídos en el cumplimiento del deber”, dijo el presidente durante un acto en memoria de las víctimas.
Asimismo, aprovechó para notificarle a la población que el gobierno de Guatemala no descansará hasta encontrar a los responsables de dichos crímenes.

“Su entrega y su sacrificio no será en vano. No descansaremos hasta detenerlos”, agregó el mandatario.
El martes 20 de enero, las actividades continuaron de forma normal, pero el flujo de movilización sigue bajo. Además, algunas instituciones mantuvieron la suspensión de actividades por temor a nueva ola violenta.
El presidente dijo a la población que no van a permitir que la violencia y la intimidación “dicten el rumbo del país”. Por lo que llamó a la calma y a permanecer confiados en que “todo está bajo control”.
A juicio del líder de Guatemala, los criminales “están desesperados” porque la estrategia del gobierno en su contra está teniendo éxito.

Pugna entre criminales
La pugna entre el gobierno guatemalteco y las pandillas se originó en el segundo semestre de 2024. Esto después de que el presidente ordenara que los líderes de las estructuras criminales fueran trasladados a una cárcel de alta seguridad en el sur del país.
A estos criminales se les impuso estar encerrados sin privilegios que gozaban con administraciones anteriores.
Todo esto se hizo a raíz del asesinato de 7 personas en una funeraria de la capital guatemalteca, a manos de la pandilla Mara Salvatrucha.
Actualmente, el gobierno de Guatemala sigue lidiando con los criminales de dicho grupo violento.

El ministerio de la gobernación anunció el despliegue de operaciones conjuntas de la policía y el ejército en zonas urbanas para contener la violencia.
Por su parte, el ministro Marco Antonio Villeda calificó a los agentes fallecidos como “héroes” y afirmó que no habrá consideración para los violentos.
“Estoy muy dolido por la muerte de nueve agentes de la Policía Nacional Civil que han sido atacados cobardemente por estos terroristas. No estoy dispuesto ni a pactar ni a devolverles privilegios”, advirtió Villeda.
Fuente: AFP, EFE





